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El inicio de los
tiempos (la filosofía de Términus Trántor)
La recopilación que supone
Términus Trántor es una manera de rentabilizar
un fracaso. O dicho de otra forma, un ejemplo paradigmático
de "serendipity" (serendipia, en la más
común aceptación del castellano).
Tras esta rotunda afirmación
que te habrá dejado helada no tengo más
remedio que ponerme el traje de pedante y explicar lo
del palabro antes de acotar lo del fracaso. Dicen los
que saben de lo anglosajón que "serendipity"
es lo que descubres (o inventas, o localizas...) cuando
vas buscando otra cosa francamente distinta. Y la culpa
la tuvo Walpole que se inventó el término
mientras traducía un cuento de las mil y una
noches. Así, mientras 3M buscaba un adhesivo
potente les salió un churro que desecharon de
manera rápida hasta que un avispado de la compañía
le buscó una valiosísima utilidad (por
lo menos comercial) en los "Post-it" (R);
Y qué decir del tío aquel que no conseguía
eliminar la molesta cincha que se empeñaba en
adherirse a su chaqueta... Tenía el "Velcro"
(R) a punto y no se dio ni cuenta.
Pues bien, tras este ejemplo de
pedantería volvamos a Términus... ¿Sabes
qué es un velero solar? Un artefacto que aprovecha
la presión que... ¡Vale, vale! ¿Y
dónde se mencionan? Pues en "Las fuentes
del paraíso", en "La paja en el ojo
de Dios", en "Viento del sol", en...
¡Suficiente! ¡Qué me dices de los
gatos! Unas criaturas maravillosas; a los de la ciencia
ficción les van mucho. Desde el famoso "El
gato de Schrödinger" hasta "Puerta al
verano", o "La sonrisa del gato"...
No está mal... ¿Qué
me dices de las arcas...? Un tema recurrente: "Cita
con Rama", "La nave", "La balada
de Beta-2"... ¿Crees que podríamos
recopilar una cosa así? La idea de esa recopilación
se la atribuyo a falta de mejor criterio a Miguel Ángel
Martínez, editor de un fanzine llamado "Space
Opera", allá por el inicio de los gloriosos
'80, y fue una más de todas aquellas ideas locas
que siempre pululan por el fándom: escasa utilidad
y mucho trabajo. ¡La fuente inagotable de proyectos
inconclusos!
Podía haber ido bien, pero
no cuajó. La respuesta de los aficionados a la
propuesta que Miguel Ángel lanzó desde
su fanzine fue escasísima (si es que hubo alguna),
así que su proyecto de Enciclopedia Galáctica
(en la mejor tradición asimoviana) comenzó
su letargo. Hasta el año 1989: ese año
se editó un fanzine "Enciclopedia Galáctica
de Trántor" (sólo hizo el número
cero) en el que se retomaba la idea aunque esta vez
la tecnología hacía su aparición.
Si la propuesta de Miguel Ángel consistía
en fichas, la nueva idea empleaba la tecnología
punta (hoy obsoleta) de los servidores o tablones de
noticias (BBS) ¡Dios, la cantidad de horas de
sueño que he perdido delante de una maquina que
transmitía a 3 bytes por segundo! El Libro de
Arena fue quien lo lanzó y algunos Sysops de
Madrid se apuntaron a mantener en FidoNet la idea vigente.
Pero volvió a morir al poco. En el mismo año.
A los pocos meses.
Nos hemos lanzado a seguir la idea
de la enciclopedia y nos hemos olvidado de lo que sucedía
al mismo tiempo que la idea fue lanzada... En aquel
tiempo yo rondaba la treintena y malgastaba las noches
en mucho leer y poco dormir. Editaba un fanzine (Máser)
y un boletín (Máser boletín informativo)
que en sus mejores momentos tuvo 12 páginas de
prieta letra y periodicidad mensual a rajatabla. Durante
dos años. Como no moría por el esfuerzo
debí suponer que era primo del de Zumosol y me
autorescaté la idea de la Enciclopedia pero empezando
por lo difícil... Si había que hacer referencia
a un cuento o a una novela, habría que tener
fichado el libro o la revista en la que apareciese...
Y si se añadían nuevos conceptos los libros
ya fichados agilizarían las referencias...
Así que me puse a fichar
libros y, de paso, acometía esa brillante idea
de saber lo que tengo, dónde lo tengo, y todo
eso... El primer resultado lo obtuve en fichas de papel
(procesador de texto mediante) en el verano de 1994
con doscientos volúmenes. Y era una locura imposible
de llevar a cabo.
Por supuesto, a estas alturas,
aquella idea inicial de la Enciclopedia, ya no la tengo
en cuenta, pero si fuese retomada Términus estaría
en la Fase Una de Dos. Y, también por supuesto,
el tiempo se encargó de hacer que apareciese
una base de datos que ha ido evolucionando según
lo ha hecho la técnica, la informática
y mis conocimientos sobre ese asunto.
¿Qué
pasa con la web? (la técnica de Términus
Trántor)
Las primeras versiones electrónicas
de Términus Trántor fueron en ficheros
".hlp", los ficheros de ayuda de windows 3.1
que se ejecutaban perfectamente en 3.11, y después
en W95 y siguientes. Esta nefasta idea informática
de Bill Gates de conservar compatibilidad hacia atrás,
me permitió seguir trabajando con el mismo modelo
durante mucho tiempo.
La versión más extendida
fue la "cuatro" que ya incorporaba las imágenes
de las portadas y no sólo texto; tenía
índices flotantes y muchas puñeterías.
Se repartía en paquetes de ficheros comprimidos
autoinstalables (con un carácter modular para
que cada uno de ellos funcionase independiente de los
otros) y durante una temporada fueron los ficheros que
más se bajaron desde algunas BBS de Fido.
La evolución natural fue
hacia el MS Viewer (una versión muchísimo
más potente del típico HLP) y posteriormente
hacia los ficheros HLP de 32 bits y los ficheros CHM
(las ayudas html actuales). Con muchísimo trabajo
llegué a compilar una versión para el
Viewer, que nunca vio la luz, y me puse a trabajar con
el compilador de ayudas de 32 bits.
Como en esta historia cada uno
tenía que tener su importancia, aquí hay
que citar a Mariano Villarreal. Fue, desde muy pronto,
un gran crítico de Términus. Un crítico
positivo se entiende. Pulí muchos pequeños
detalles con sus aportaciones. No obstante, hubo una
fundamental: el soporte de los ficheros tenía
que ser HTML. Cualquier otra cosa se quedaría
enseguida obsoleta o no tendría sentido para
la obra faraónica en que se estaba convirtiendo
Términus que amenazaba con comerse los CD's para
poder funcionar.
Así que empecé a
desarrollar en HTML. [Mientras tanto seguía grabando
mis propios libros y algunos otros que me prestaban.
Naturalmente no sólo grabo libros de ciencia
ficción y fantasía. Lo hago con todo el
material de mi biblioteca aunque en Términus
sólo se presenta los que tienen que ver con el
género fantástico. Hoy, después
de 10 años de aquella primera versión
en papel, aún no he terminado de fichar todos
los volúmenes que tengo por mi casa, la casa
de mi madre, la de mis hermanos, uff, dispongo de una
biblioteca de lo más dispersa y encima, desde
hace un par de años, me encargo del Archivo de
la Asociación de Fantasía, Ciencia Ficción
y Terror, ¡cómo si no tuviese ya bastante!...]
Las primeras versiones en HTML
(tengo los discos por ahí y de uno de ellos repartí
algunas copias en la última HispaCón de
Gijón) ocupaba 200 megas y estaba compuesto por
más de 80.000 pequeños ficheros de texto
html puro y duro. No equivoco la cifra: 84.572 ficheros.
Todos ellos procedían de la base de datos en
la que acumulaba la información y, como carecía
de los conocimientos suficientes para hacer consultas
vía web, se ejecutaban como si un visitante hiciese
una por una todas las consultas posibles.
Mencionemos aquí a otras
dos personas. Como soy un llorica muy poco "tirao
pa lante" hubo quien me dio una patada. Un buen
día José Luis Méndez a quien conocí
en los tiempos de la Maricastaña, me dijo algo
así como ¡Échale un ojo a la dirección
http://tal y tal! Tras mirarlo me di cuenta que allí
estaba mi CD colgado en la web y que se podía
navegar como si lo tuviese en casa...
En los plazos temporales en que
me estoy moviendo, que cada vez, como siempre sucede
en las historias, se acortan más, apareció
David Fernández (cYbErDaRk) que me ofreció,
como a otros editores de sitios, indexar las páginas
de nuestras webs. Eso me permitió tener un buscador
y, después de variados mensajes, forjarme una
idea sobre cómo crear una base de datos en la
web y tirar de allí para ejecutar las consultas.
Poco después (más de dos años...)
me decidí por Windows, ASP y MDB, como plataforma
tecnológica (todo de pago) después de
haber intentado hacer las cosas con Apache, PHP y MySQL
(gratuito).
No es que me gustase más
pagar. Es que los conocimientos previos propios y los
de aquellos con los que estoy más cerca para
resolver problemas, me permiten trabajar en la plataforma
Windows con más comodidad que en la otra con
la que me estuve peleando (más que aprendiendo)
durante largo tiempo.
En la actualidad mi trabajo habitual
consiste en fichar los libros, reproducir las portadas,
solicitar autorizaciones para incluir algunos contenidos,
preparar esos contenidos, visitar páginas web,
añadir enlaces, depurar errores, etc., etc. (es
decir, lo que realizan todos los webmasters del mundo
todos los días, je, je). Todo eso lo trabajo
en mi propio disco que permite mayor velocidad y versatilidad.
Cada cierto tiempo (en media sale una vez al mes) subo
al servidor un contenido completo de la base de datos
y los ficheros sueltos añadidos o modificados
desde las sesiones anteriores. De vez en cuando me pongo
las pilas y meto un poco de programación nueva
(casi siempre empleando código ya existente que
adapto a mis necesidades). De momento ha caído
el libro de visitas, una pequeña encuesta, unos
nuevos iconos y enlaces de los volúmenes con
otras listas de los mismos contenidos... Sobre todo
para relajar el ambiente excesivamente serio y sobrio
del sitio.
Las ayudas para
Términus
Si los puntos anteriores eran meras
descripciones de la historia tal y como sucedió
aun cuando haya podido existir una cierta reinterpretación
subjetiva, los temas que abordaremos a continuación
ya no tienen el mismo anclaje real. En ellos influyen
mucho más las interpretaciones personales, la
forma de ser de cada uno... Desde ese punto de vista
todas las opiniones que se vierten son discutibles,
además, siempre se dice, todo el mundo tiene
alguna. Lo cual no quiere decir que todas tengan el
mismo valor.
Desde mi punto de vista, hacer
una página web o editar una revista exigen que
exista una relación muy importante entre las
personas que están "a la cabeza". Para
que el proyecto pueda tener una continuidad es imprescindible
que "la cabeza" (individual o colegiada) tenga
unos propósitos comunes, una idea general común
y un compromiso común. Si existen desequilibrios
estos actuarán contra el proyecto con tanta mayor
intensidad cuanta mayor sea su divergencia.
Con esta opinión por delante
resulta fácil entender por qué me resulta
sencillo no aglutinar un equipo para desarrollar Términus
Trántor. Mi tiempo libre es muy limitado y lo
quiero emplear en lo que mejor me parezca sin tener
más ataduras que las que yo mismo me ponga en
algún momento. Esta declaración (similar
a un "hago lo que me da la gana") no puedo
ponerla encima de la mesa cuando vaya a hablar con una
persona presunta colaboradora. Entre otras cosas porque
ella me puede decir lo mismo...
Mi opinión no es completamente
gratuita aunque lo parezca. Conozco muchos casos en
los que se ha aplicado con éxito el mismo esquema.
A mí me gustaría
que las ayudas fueran de otro tipo: Que los editores
me remitieran de manera gratuita sus libros y revistas;
que los autores me mandaran unos ficheros de texto con
sus obras reproducidas y una autorización para
publicarlas; que los ilustradores remitieran sus ficheros
a mi correo; en fin...
Y volviendo a lo
sobrio del sitio...
Si yo mismo (fandomita de a pie)
tuviese que elegir me decantaría por la página
de cYbErDaRk, la de Bibliópolis, la del Sitio
y Stardust. El orden no sería el adecuado (y
tampoco sé si sería capaz de establecer
una ordenación) y, por supuesto, todo ello desde
la perspectiva de quien conoce unas pocas páginas
y no la inmensidad que existen. Todas las citadas tienen
algo en común que me "tira" y a la
vez que me "para"...
No, no voy a ponerme a criticar.
Al revés, lo menciono porque está en relación
con mi propia perspectiva en Términus... Con
carácter general lo que tienen es su característica
de ser "revistas" (e-zines, se dice ¿no?)
sin serlo (mejor dicho, sin pretender formalmente serlo).
Y cuando hablo de revista estoy entendiendo un formato
de Portada / Contenido; unos contenidos actualizados
y revisados de manera periódica (a este respecto,
por ejemplo Bibliópolis es paradigmática:
su portada se renueva cada semana); un contacto con
el lector ("pulse aquí si quiere dar su
opinión"); un diseño agradable y
acorde...
Ese mismo carácter inmediato,
vibrante e informador (nuevo paradigma: Stardust puede
cambiar su portada cada 5 minutos si fuese necesario;
depende del número de noticias que Javier estime
oportuno procesar) tiene en sí mismo su peor
enemigo: la volatilidad. En tanta noticia, la concesión
de un premio por ejemplo, es materia de poco nivel:
permanece en las portadas escasamente una actualización.
El aficionado que se pierda su primer impacto deberá
después buscarlo expresamente. Con un potente
buscador como el de cYbErDaRk (donde se reúne
potencia de máquina y sólidos conocimientos
de programación), el usuario puede permitirse
el lujo de no estar a la "última" y
acceder cuando pueda. En otras páginas... simplemente
el trabajo inicial queda al poco tiempo obsoleto y no
resulta accesible, no porque no lo sea sino porque nadie
lo consulta.
La inmediatez necesita, además,
un componente especial: el tiempo. Salvo que alguien
me convenza de lo contrario, mientras coordinas no escribes;
si escribes no actualizas; si actualizadas no consultas;
y así hasta el infinito...
Así, pues, lo que me "tira"
de estas páginas (inmediatez) choca contra lo
que me "para" (volatilidad y tiempo). Los
editores de estas páginas han solucionado en
parte el problema, no sin un gran trabajo de coordinación,
multiplicando el número de trabajadores... Precisamente
la que menos colaboradores tiene (por lo que yo conozco,
Stardust) es la que tiene menos variabilidad.
Desde el comienzo de Términus
Trántor mi interés fundamental estaba
en la "solidez", término que yo mismo
concibo con la seguridad de que si aparece allí
es que existe y tiene ese contenido. No me explico bien.
Otro intento: Descontando los errores materiales, erratas
involuntarias, y cosas por el estilo (de las que abundan
a pesar de los múltiples controles), si digo
que determinado volumen contiene un cuento es que es
así, entre otras cosas porque el volumen lo he
tenido en las manos mientras lo fichaba, he digitalizado
la portada y (llegado el caso) he picado algún
texto. cYbErDaRk (no puedo dejar de mostrar mi admiración
por su trabajo sobre todo en el último año)
se convenció de la importancia de este matiz
y les pide a sus colaboradores de la Biblioteca que
copien literalmente el contenido del índice y
de la contraportada para estar seguros de lo que trasmiten.
Y no puede ser cualquiera Bibliotecario sino que existe
cierta selección para saber que quien trabaja
goza de reconocimiento en esa materia (aunque no sea
nada más, ni nada menos, que el reconocimiento
del propio equipo). Además, el material remitido
es revisado por alguien con autorización para
grabar la ficha. Todos ellos coordinados por una o dos
personas. Creo recordar (este dato no tiene confirmación)
que David Fernández habló en la pasada
HispaCón de Getafe de una plantilla de ¡23
personas! dedicadas a ello. Únicamente con que
cada uno adquiera una pequeña parte de lo que
aparece en el mercado y lo fiche, abarca mucho más
que lo que yo puedo soñar a tener jamás.
Este último párrafo
suena a "rendición" y eso es contrario
a mis deseos y es contrario también a la realidad.
Digamos que para no dormirme en los laureles he empezado
a añadir material con mayor velocidad (recuerda
que había dicho que todavía tengo atrasado
sin fichar, más lo que venga) y voy a intentar
darle al sitio algo más de viveza participativa.
Hasta ahora se limita a un libro de visitas y a una
encuesta, que ahora está en su segunda edición...
En la primera encuesta [inciso a los detractores: por
supuesto que no es significativa, por supuesto que no
tiene validez estadística general; por supuesto
que no está bien tabulada; sus resultados son
únicamente una pincelada que ya veremos si se
repite más adelante], en la primera decía,
se ha producido un resultado asombroso para mí:
una mayoría han votado "Fantasía"
(Tolkien + Martin) a pesar de que el sitio tiene un
mayor componente de obras de ciencia ficción.
Los premios de
Términus
Términus ha tenido muchos
premios individuales: uno por cada persona que me ha
agradecido la publicación de su bibliografía;
uno por cada persona que me ha felicitado por el trabajo
realizado; uno por cada anotación en el libro
de visitas; uno por cada votación... De verdad
que agradezco enormemente las amables palabras que he
ido recibiendo.
Además, algunos aficionados
votaron a Trántor y le otorgaron el premio Ignotus
al mejor sitio web 2003.
No soy capaz de expresar bien mis
sentimientos con respecto a esto. Por un lado estuve
(aún lo estoy) hinchado como un pavo por ese
reconocimiento. Por otro lado quiero creer que el premio
en realidad pudo ser recibido por cualquiera de los
finalistas ya que las páginas presentadas tenían
(y continúan teniendo) una calidad extraordinaria.
Yo mismo las visito con asiduidad.
Ojalá Términus
Trántor siga creciendo y creciendo. Suerte y
gracias tanto por tu colaboración como por tu
dedicación. :-)
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