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Bueno, no es que fuera tan sencillo tampoco. Hubo desde
problemas de impresión hasta relatos
que no llegaban al deadline, pero todas esas
dificultades las supimos sortear. Mirado en
retrospectiva, todo esto es parte de la diversión.
El primer libro de Poliedro
salió en noviembre de 2006, después
de la Feria del Libro de Santiago, en donde
supuestamente lo íbamos a presentar.
¿Quiénes
integráis actualmente Grupo Poliedro,
y de dónde venís?
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Luis
Saavedra: Yo soy Luis
Saavedra. Tener un conocimiento tan acabado
de uno mismo como para presentarse parece
una obviedad, pero realmente es complicado.
Me gusta creer que adopté el gusto
por el fantástico viendo películas
de colores chillones en donde monstruos
horrendos raptaban damiselas. Todo esto
en mi infancia, por supuesto, y no vine
a leer realmente nada de ciencia ficción
hasta que mi madrina me regaló
“Un anillo alrededor del Sol”,
de Isaac Asimov, a los trece años.
Aquello que estaba latente pareció
cristalizar con el libro y transformarse
en mi afición hasta hoy. Comencé
a ser un fanactivista hace más
de quince años: involucrándome
con las sociedades de aficionados al género,
luego colaborando con los fanzines hasta
tener mi primera publicación, Wonderlands.
Y así -utilizando una muletilla
Vonnegut-like. Escribí un extenso
artículo sobre esa etapa para el
ezine Alfa Eridiani, que considero fue
mi contribución al género
en Chile. Ahora estoy haciendo cosas para
mí y escribir es una de ellas.
En 2005, participé en el Domingo
Santos y alcancé una mención
honrosa. He sido publicado en francés
e italiano y espero que este año
sea un buen año. Voy por el camino
que deseo. Vivo cómodamente en
Santiago de Chile y tengo un amoroso gato
que recogí de la calle y ahora
es muy feliz. Tengo una compañera,
Kathy, que me hace muy feliz. Y tengo
mi escritura, que supongo es un compendio
de lo que me hace feliz.
Armando Rosselot:
Armando Rosselot, que soy yo, nací
en Santiago de Chile hace ya 41 años,
soy ingeniero en sonido y mis últimos
11 años los he vivido como independiente
con una pequeña empresa de artículos
para sordos. Llevo 15 años de matrimonio,
con sus altos y bajos (a veces más
bajos que altos). Mi tendencia literaria
nació en el ‘85 cuando comencé
a escribir poesía (lo cual an hago,
y ya publiqué mi 1er libro el 2006),
algunos años después empecé
con la narrativa, no siempre vinculado
a la ciencia ficción, pero sí
a lo surrealista y sorpresivo. Participé
durante fines de los ochenta y a principios
de los noventa en talleres tanto de poesía,
como de narrativa. Luego fui dejando un
poco de lado el vicio pero nunca lo dejé
por completo (ya que llené un cajón
entero con cuentos, otros a medio hacer,
bocetos y proyectos de varias novelas.
Mi mítica caja naranja), hasta
que el 2005 pensé que era tiempo
ya de hacer algo concreto. Lo demás
es historia, mi blog: www.labruma.blogspot.com
|

Luis
Saavedra
|
Sergio Alejandro
Amira: Yo vengo de una realidad
paralela donde no existe la literatura fantástica
y todo el mundo lee sólo best-sellers
y libros de autoayuda, esperen... ¡eso
es aquí mismo!
Daniel Guajardo:
Agreguen a Daniel E. Guajardo Sánchez,
nacido en septiembre de 1977 y criado en Santiago
(Región Metropolitana), lector de fantasía
y CF desde los doce años, aspirante a
escritor desde entonces, en constante proceso
de aprendizaje, prueba y error.
Poliedro: Cabe agregar
a la actual conformación de Poliedro
a Soledad Veliz y Pablo Castro (los que se ausentaron
de esta entrevista) y Patricio Alfonso.
¿Cuáles
son los objetivos actuales del grupo y sus publicaciones?
O mejor aún, ¿se están
cumpliendo los objetivos?
Poliedro:
Los objetivos del grupo son bien simples: publicar
relatos fantásticos y hacerlos llegar
a la mayor cantidad de personas. La ejecución
es la complicada por las razones que dábamos
arriba. Ahora estamos empeñados en sacar
el tercer libro de Poliedro
incorporando a dos escritores más, siete
en total. Es una buena tasa de crecimiento.
La idea es que el grupo se vaya extendiendo
en calidad y variedad de ficción, y convertir
las recopilaciones en eventos importantes anuales
que sean el termómetro de la literatura
fantástica chilena. Otra idea es conseguir
los auspicios necesarios para evitar que tengamos
que desembolsar nuestro dinero cada vez. La
tercera idea se basa en dar un salto de continente
y publicar directamente en España, y
pasamos el aviso desde ya: estamos buscando
la manera de hacerlo.
Metas que no estamos cumpliendo:
la distribución es muy complicada. Desde
las librerías, que imponen sus propias
reglas draconianas que te dejan prácticamente
sin margen de ganancias, hasta la desidia del
fándom, que creen que apoyar es dar palmaditas
en la espalda en vez de invertir en un ejemplar,
la distribución es una ecuación
que no hemos sabido resolver.

Patricio
Alfonso |
Describidnos
la literatura de género chilena.
Qué destacaríais de ella,
qué creéis que le falta…
Luis Saavedra:
No sabemos si la literatura de un país
se pueda describir totalmente con un paradigma,
pero dicen que Chile es un país
de poetas. Lo cual es una visión
anticuada y romanticona que la mayoría
prefiere aceptar. La verdad es que creemos
que nos encontramos casi en un callejón
sin muchas opciones, ya que existe una
medianía que repite una literatura
de realidad chata, depresiva, en donde
los personajes se mueven entre el minimalismo
y el inmovilismo. Por supuesto, tenemos
nuestras excepciones con dos premios Nobel
-Pablo Neruda y Gabriela Mistral-, un
Roberto Bolaño iconoclasta, una
Isabel Allende bestsellera, un Alejandro
Zambra etéreo, lo que hace el caso
chileno aún más interesante:
cotas muy altas para un nivel muy mediocre.
El fantástico en Chile se mueve
mucho últimamente con la aparición
de diversos actores. Siempre este país
ha tenido una variedad muy saludable de
ficción en este género,
que impiden encorsetarla, reducirla a
una imagen. Ejemplos extremos son Teobaldo
Mercado, que cultiva una ciencia ficción
clásica, y Álvaro Bisama,
que se adosa al slipstream; Sergio Meier,
nuestro primer steampunk, y Héctor
Pinochet, con un fantástico muy
onírico y hasta lovecraftiano;
Carlos Reyes, que transita por la cultura
popular y el cómic, y Francisco
Ortega, que ahora le ha dado por la ucronía.
Patricio
Alfonso: Hay actualmente
un cierto “boom” de la literatura
“de género” en este
país. Perceptible en el éxito
de Baradit (Ygdrasil), de Meier (La Segunda
Enciclopedia de Tlon), en la aparición
de novelas como Identidad Suspendida (Amira),
Todos Los Burdeles del Mundo (Vargas)
o Caja Negra (Bisama). Es temprano para
saber hasta donde estas golondrinas harán
verano, pero la cosa se ve bien, estimulante.
Lo que destaco es un alto nivel de creatividad
presente en todas las obras mencionadas.
No sé si tengo que echar de menos
algo .Tal vez una mayor incidencia del
terror, considerando la tradición
folklórica de Chile en este sentido.
|
Daniel Guajardo:
Lo que destaco de la literatura fantástica
chilena es su variedad de géneros (¿slipstream
a granel?). Mi teoría es que esto se
debe a la dificultad que implica ser cultor
de un género específico (la CF
dura, por ejemplo), pero también porque
las historias que se cuecen en nuestras cabezas
no caben en un género encasillado.
Sergio Alejandro
Amira: La literatura de género
chilena es básicamente proteica... o
promiscua... como sea es "pro" y eso
es lo que cuenta. El desamparo y la falta de
tradición nos han llevado a una diversidad
sorprendente. No hay un sólo autor de
género que escriba parecido a otro y
eso es algo destacable (sí hay escritores
que escriben parecido a autores extranjeros
pero eso es otro tema) ¿Qué la
falta a la literatura fantástica chilena?
Yo creo que faltan tres actores cruciales para
el desarrollo de la literatura de género
en Chile: Editores, críticos, y lectores...
aunque los dos primeros deben también
considerarse dentro del tercer grupo para oficiar
como tales, lo que me lleva a pensar que faltan
lectores, básicamente. Editores lectores
y críticos lectores que no expresen su
desconcierto e ignorancia al toparse con frases
como "dextería aeon-fluxiania".
El editor (o editorial) es supuestamente el
mediador entre lectores y autores. En Chile,
en mi opinión, estas personas no existen.
No hay editores serios que conozcan el tema
y que no deban actuar por "corazonadas"
u opiniones de terceros. Supongo que en Chile
nunca habrá algo parecido a un John W.
Campbell, gente con la que uno como autor puede
hablar de igual a igual, que maneja los mismos
códigos, que no sólo sabe quién
es Isaac Asimov por qué vio "Yo
Robot" en el cine sino que también
haya leído desde Santley Weinbaum a Cory
Doctorow.
Volviendo al grupo, a vuestra
función de antologistas; ¿cuál
es vuestro método de trabajo a la hora
de configurar una nueva antología?
|
Poliedro:
Los modelos sencillos
resuelven muchas cosas. En rigor, los
libros de Poliedro no
son antologías ya que no hay una
selección de muchos cuentos por
autor, sino que cada cual decide qué
poner. Es algo arriesgado, ya que es una
trampa suponer que uno tiene la objetividad
suficiente para decir que un cuento producido
es bueno o no, pero desde el principio
decidimos que ya estábamos todos
lo suficientemente fogueados -algunos
ganadores de premios, otros con más
de una publicación- para someternos
el uno al otro a escrutinio. Cada cual
establece sus propios parámetros
y metodologías de validación.
Entonces es así: se fija un deadline,
una cantidad máxima de palabras,
un editor y un corrector. Se realizan
reuniones preliminares para conversar
sobre las ideas de los cuentos y darle
una orientación. Se envían
resúmenes de los relatos al o los
dibujantes. El editor, que es rotativo
por volumen, está encargado de
ser una pulga en la oreja de los demás
escritores para que no se duerman o distraigan
con otras cosas, se encarga también
de los asuntos administrativos como impresión,
distribución y lanzamiento. El
corrector trata que los textos tengan
la menor cantidad posible de errores al
momento de entrar en imprenta, y que la
diagramación del libro sea amable
con los textos.
¿De qué
os sentís más orgullosos
y de lo que menos?
Poliedro:
A la hora de hacer un balance, porque
ya tenemos dos publicaciones y vamos para
la tercera, destacar que hemos logrado
sobrevivir a las diferencias y las apetencias
personales, que el camino que hemos elegido,
si bien es lento, es seguro y se asemeja
más a un proceso de crecimiento
grupal y personal. Lo que menos nos debe
gustar es la poca respuesta que hemos
obtenido desde dentro del mismo fándom.
A pesar de las buenas críticas
en otros medios, en Chile y España,
parece que el proyecto pasara desapercibido
por el grueso de los fans.
|

Pablo
Castro
|
¿Tenéis previsto
que el Grupo Poliedro siga creciendo?
Poliedro:
Siendo un colectivo tan vital, el crecimiento
es una condición sine qua non. Ir incorporando
a nuevos creadores es fundamental en cada volumen
para que la diversidad sea una protagonista.
En el segundo libro fuimos cinco personas y
ahora esperamos incorporar a tres más,
tanto en ilustración como escritura.
Eso va haciendo al proyecto más exuberante,
pero también plantea un problema logístico
porque el abrirse lo expone a más opiniones,
y ya se sabe que si se hace caso a todas el
producto sale mediocre, pero no es posible no
pisar algunos callos tampoco. Para este tercer
volumen harían su debut Daniel Guajardo,
Guajars, con una batería de cuentos que
incorporan algo que los dos libros anteriores
adolecen: humor, y Pablo Castro, con ya una
comprobada experiencia y traducciones.
A nivel personal, qué
os está reportando la experiencia.
Luis Saavedra:
Poliedro es una forma de trabajo en
equipo y nos obliga a postergar nuestras individualidades.
Eso significa que no podemos escribir lo que
se nos dé la gana sino algo adecuado
al producto, nos obliga a cranear una forma
de llenar nuestro espacio fijo dejando los ripios
afuera.
En lo personal, ha sido
imponerme metas y fechas en medio de una vida
laboral que me consume bastante. Me ha ayudado
a programar mis esfuerzos con esa sana urgencia
que te indica que estás vivo y también
ha sido una fuente de satisfacción. Siento
que soy un mejor escritor ahora por el hecho
de obligarme a escribir para Poliedro
y plantearme los desafíos de la economía
de guerra que es el relato corto. Creo firmemente
en el proyecto y esa inversión me está
retornando ahora y abriéndome puertas
que parecían estar cerradas hace años.
Poliedro, en resumen, es un
gran entrenamiento y plataforma para nosotros,
los chilenos que deseamos escribir género
fantástico.
|

Armando
Rosselot |
Armando
Rosselot: Satisfacción
y mayor creatividad, así también
como la posibilidad de ir sacando los
cuentos de mi caja naranja e ir acomodándolos
a los tiempos, y el agrado de trabajar
en grupo con gente creativa y abierta
de mente.
Patricio
Alfonso: Lo que me gusta
es que me obliga, no a escribir porque
voy a escribir igual, sino a publicar.
Esa es la gracia.
Daniel Guajardo:
Esta experiencia me está permitiendo
ordenar mi trabajo literario, que fue
muy productivo durante los años
de universidad, pero decayó a principios
del siglo XXI. Ahora gracias a Poliedro
estoy con las pilas más puestas
que nunca, escribiendo todos los días
para ésta y las próximas
entregas.
Sergio Alejandro
Amira: Poner en práctica
algo que Luis siempre nos recomendaba
en el primer taller al que asistí
junto a Marcelo López y Pablo Castro
hace ocho años atrás. La
"economía de guerra".
En los cuentos "menos es más"
como comprobé leyendo los textos
de Patricio Alfonso en el primer Poliedro.
Siempre tuve problemas en sintetizar,
en decir lo preciso, en no desbocarme.
Pablo decía que mis cuentos no
eran cuentos sino más bien embriones
de novelas y estaba en lo cierto. El fix-up
o el contar varias historias ambientadas
en un mismo "universo" con los
mismos personajes, me ha permitido dosificar
esta tendencia a lo macro. Y también
he conseguido contar historias acotadas
y breves que se mantienen en pie por sí
solas. Estoy particularmente orgulloso
de "Bextor", que espero incluir
en Poliedro 3, lejos
a mi juicio mi mejor cuento en lo que
a manufactura técnica se refiere.
¿Qué os
gustaría que cambiara de dicha
experiencia?
|
Armando Rosselot:
Nada.
Daniel Guajardo:
Nada. Ha sido una experiencia positiva. Estoy
más atento a la estructura de la historia,
que es algo de lo que nunca me había
preocupado (que saliera como saliera, ésa
era mi ley).
Sergio Alejandro
Amira: Cuando uno está enamorado,
no quiere cambiar nada de la persona que ama.
Amar es una experiencia y como dice Facundo
Cabral, el que trabaja en algo que no ama, aunque
lo haga todo el día es un desocupado.
No cambiaría nada.
Como está mal decir
a quién admiráis más, al
menos decidnos qué obra se os ha quedado
grabada, o qué os ha llamado la atención
de alguno de los trabajos presentados.
Luis Saavedra:
Yo admiro a todos mis compañeros, incluso
hay algo de envidia en esto. Creo rescatar a
todos los estilos que hay involucrados, al fin
y al cabo por eso este grupo se llama Poliedro,
por sus múltiples facetas. De Soledad
Véliz me gusta mucho su universo de imágenes
únicas y fuertes, muy oníricas,
esa calidez de personajes que están medio
locos y las tramas que son mezcla de ciencia
ficción clásica y una fantasía
como la de Michael Ende. De Patricio Alfonso
me gusta su elegante estilo y su ironía,
sus temas se enlazan con el dark fantasy a la
manera de la ficción que producía
Weird Tales pero con un ritmo inigualable. Sergio
Alejandro Amira tiene una forma de ver el mundo
como una gigantesca página de cómic,
en donde la acción no para y te tironea
de allá para acá, todo bombardeado
con datos de la cultura pop. Por último,
Armando Rosselot, quizás por venir del
ámbito de la poesía, tiene una
mirada surrealista con toques de humor, mientras
que su ciencia ficción de corte clásico
tiene algo de tierno en cuentos como “Por
la tarde los niños se aburren”.
Armando Rosselot:
En general todos los textos son de mi agrado;
dependiendo el estado de ánimo, puede
ser uno u otro el que recuerde en un momento,
pero pasando por la “simplicidad”
de Patricio, el surrealismo de la Sole y Luis,
como por la drástica prosa de Sergio,
me quedo con todos y los míos, los quiero
mucho ya que son mis hijos de probeta (de hecho,
el único 100% nuevo es La buena Suerte).
Daniel Guajardo:
Todo lo que tiene que ver con los personajes
de Luis Saavedra y Sergio Alejandro Amira en
Poliedro 2, me han permitido
observar lo que escribo y lo que quiero escribir
de una manera totalmente distinta, más
cercana a lo que realmente bulle en mi cabeza,
en vez de ponerme al servicio de un movimiento
populoso al que no adscribo o en el que no me
siento cómodo.
Armando Rosselot:
Viajero incandescente, de Luis es el cuento
que más ha llamado mi atención.
Sergio Alejandro
Amira: Yo voy a hacer algo "malo"
y voy a decir a quién más admiro:
Luis Saavedra, sin su apoyo, amistad y compromiso
tanto yo como varios otros autores chilenos
jamás hubiésemos alcanzado el
nivel que tenemos actualmente. Como autor los
creadores que más me entusiasman son
aquellos que me compelen a perpetrar una obra
mía a partir de las suyas, William Burroughs,
Dan Simmons, Warren Ellis, Joseph Conrad, Grant
Morrison, Phil Dick y Luis Saavedra son algunos
de ellos. Para ser más precisos aún,
"Identidad Suspendida" partió
como un ejercicio de continuación del
cuento de Luis "El río del mundo"
y "Bitácora Meta-humana" (serializada
en NGC en estos momentos
y cuya última entrada se publicará
en Poliedro 3) es una suerte
de segunda parte de "Old's fairies bar".
Volviendo
a lo personal, comentadnos vuestra etapa antes
de pertenecer al Grupo: ¿qué hay
de vuestras propias publicaciones?
Armando Rosselot:
Bueno, de hecho desde el 2005, cuado
me puse en la cabeza que ya era hora
de hacer algo, no me ha ido nada de
mal. Ese mismo año figuré
en Tauzero,
el 2006 publiqué mi 1er libro
de poesía (Huesos de pollo bicéfalo),
ya que ahora estoy trabajando en el
segundo y también he figurado
con textos en NGC,
Axxon,
Alfa
Erifdiani y Aurora
Bitzine; luego el 2007 aparecí
en la antología Especial
asimov de Libro Andrómeda
(La buena Suerte), también ese
mismo año publicaron un cuento
corto mío en Pequeños
Grandes Cuentos de Editorial
Ábaco (Manos), así
también en dos antologías
aquí en Chile Bordecerro de Mago
editores y Por fuera de
Centro de la misma editorial,
en la primera fui con un cuento llamado
El Trabajo, y en la segunda con varios
poemas. A fines del 2007 sale el libro
Alucinaciones TXT,
con el cual participo con el cuento
“Por la tarde los niños
se aburren” (Que también
figura el Poliedro 1).
Ya terminé mi primera novela
de dos: EL TRAZADO OMEGA,
la conclusiva es ESTACIION USIR
(y ya estoy escribiéndola), en
este momento estoy buscando editorial
para ese proyecto en particular. También
tengo a medio escribir la primera novela
de una Space Opera llamada TRINARIO
(son tres novelas: MARCEDALL, MORO Y
BETA CASTILLA), a su vez estoy escribiendo
varios cuentos y una Novela corta para
el UPC (No
Sólo De Galletas Vive Juan),
novela de ribetes post Apocalipsis que
debo terminar en Agosto. Sumémosle
a esto el libro de poesía que
pretendo lanzar a fin de año
o a principios del 2008. De hecho tiempo
no me sobra.
Daniel Guajardo:
Aparte de un cuento (Semilleros) publicado
en papel en Púlsares 2003 y otras
historias publicadas en Internet (TauZero
Nº3 y Nº9,
Revista
NM Nº5, Transfiguraciones
Nº6, Erídano
Nº16), no hay nada más
de lo que me pueda referir aquí,
salvo una compilación de cuentos
colgada en Lulu.com
con cero ventas desde 2006. En el verano
de 1998 escribí una novela, que
me dediqué a remendar y reescribir
cada año desde entonces... y
que no me satisface, de modo que la
estoy reescribiendo de cero. En el verano
de 1999 escribí otra novela,
que no he borrado porque me significó
varios meses de esfuerzo, pero que no
sirve ni para reescribirla. Así
de insatisfactoria quedó. Durante
2007 escribí otra novela, (never
give-up, never surrender!). Y fue bastante
satisfactoria. Pero como estaba inseguro
en ese aspecto, subí el primer
capítulo a Internet y algunas
personas que lo leyeron me indicaron
carencias importantes, que sin su ayuda
jamás habría podido detectar.
Así que estoy en eso, terminando
esa novela, escribiendo cuentos y mejorando
otros cuentos antiguos.
|

Daniel
Guajardo
|
Sergio Alejandro
Amira: Antes y durante Poliedro
he hecho infinidad de cosas, veamos...
El 2000 obtuve el 2º lugar del Primer
Concurso Nacional de Cuentos FIXION 2000 (Chile).
El 2002 el 3er lugar del Concurso de
Cuentos Púlsares (Chile). El
2005 fui seleccionado en Visiones 2005,
la antología de la Asociación
Española de Fantasía, Ciencia
Ficción y Terror. El 2006 fui incluido
en la revista española Tierras
de Acero MGZN y la antología Años
Luz: Mapa Estelar de la Ciencia Ficción
en Chile. El 2007 fui publicado en la colección
de cuentos y poesía Bordecerro, en Poliedro
Dos, en la antología Alucinaciones.TXT
y edité mi primera novela, Identidad
Suspendida. Fui editor del ezine Tauzero
desde febrero del 2003 hasta octubre del 2006
en el que presenté mi renuncia aunque
sigo colaborando cada vez que me lo solicitan.
He realizado traducciones autorizadas de Greg
Egan y Alastair Reynolds al español y
en estos momentos trabajo en un cuento de Hugo
Correa escrito en inglés originalmente.
Soy editor del e-zine y portal de apreciación
y divulgación del cómic y temas
afines Calabozo
del Androide. Casi toda mi ficción
reciente está publicada en NGC
3660, que es mi sitio predilecto. Tengo
artículos, notas, ensayos y cuentos repartidos
entre Fobos,
Quintadimensión,
Comiqueando,
Aurora
Bitzine, Revista 800, etc.
Junto a mi amigo y colega Miguel Ángel
López (ganador del UPC) creamos Transfiguraciones,
un e-zine dedicado exclusivamente al fanfiction
de los Transformers y hemos publicado, además
de nuestro material, cuentos de escritores chilenos
de primer nivel como Teobaldo Mercado, Pablo
Castro, Francisco Ortega y Omar Vega (no olvidemos
a Guajardo que va en ascenso). Independiente
de si nuestros personajes son robots alienígenas
que se transforman, los cuentos publicados hasta
ahora son excelente cf y con Miguel hemos creado
incluso nuestro propio universo TF. ¿Qué
más? El próximo mes debuto como
guionista con la versión para cómic
de "Anticuerpos",
cuento incluido en Alucinaciones.TXT.
Esto se publicará en el sitio del Siniestro
Dr. Mortis, personaje al que he citado y
usado (con la debida autorización) continuamente
en mi obra.
|

Soledad
Veliz |
Patricio
Alfonso: ¿Publicaciones
por otro lado? Cuesta, pero estoy terminando
un libro de ensayos sobre el vampirismo.
¿Qué
os ha aportado el colectivo a nivel exclusivamente
creativo?
Luis Saavedra:
Disciplina. Es una gran
palabra para mí, es todo un lema.
Mantenerme escribiendo, produciendo para
Poliedro me ha permitido
aplicar lo mismo para otras cosas. También
me ha otorgado una gran sensación
de hermandad con mis otros compañeros,
ya que los siento muy cercanos. Sé
que con ellos no tendré diferencias
insalvables que conspiren en nuestras
relaciones. Poliedro
es una fuerza de la que formo parte, en
la que somos más fuertes que si
estuviéramos separados. De esta
manera, ir dominando espacios de publicación
no parece difícil y fantaseando,
España no parece tan lejano.
Armando Rosselot:
Mayores deseos de experimentar.
Daniel Guajardo:
Su visión del proceso creativo
y sus críticas constructivas a
mis historias han despertado en mí
la ambición de llegar lejos y lograr
una calidad literaria impecable. Además
que la lectura de sus historias y sus
distintos estilos han encendido luces
en mi cabeza, donde antes había
dudas.
Sergio Alejandro
Amira: Poder de síntesis.
|
¿Qué género
suele triunfar más en el Grupo? E independientemente
del que se escriba y publique en Poliedro, ¿cuál
es vuestro predilecto?
Luis Saavedra:
La fantasía obviamente. En el amplio
espectro que se encarna en todos nosotros. Es
decir, cada cual se niega a ser catalogado en
una categoría y crea su espacio con propios
parámetros en los que ningún método
de medición es válido. Particularmente
prefiero que se me coloque junto a la ciencia
ficción, que es el género con
el cual crecí y me siento cómodo,
le debo mucho a eso y me enorgullezco que me
lo digan. Ahora bien, soy consciente que mucho
de lo que hago es una remezcla de otros géneros
e influencias que fuerzan a pensar que no la
escribo, pero también creo que las fronteras
de la ciencia ficción se han expandido
tanto que ya todo cabe, o que se han diluido
por la injerencia del posmodernismo que prácticamente
es imposible saber a ciencia cierta si una obra
es o no. Un amigo solía decir que ciencia
ficción es aquello que se publica en
las revistas de ciencia ficción, es una
definición de bucle cerrado funcional
y simplista, pero vacía al fin y al cabo
si se tiene en cuenta que lo que hoy se publica
como ciencia ficción en dichos espacios
tiene poco en común con la literatura
de género de hace sesenta años.
Entonces parece que es una decisión de
mercado, una etiqueta que ayuda a mantener una
personalidad genérica. En Latinoamérica,
el caso es más extraño todavía
porque nuestra literatura fantástica
no es tecnológica y, por tanto y al parecer,
viola la ley fundamental de racionalidad del
género. Deduzco que, hoy por hoy, ciencia
ficción es todo aquello que el escritor
-o el editor- dice que es y punto. En mi caso,
es una decisión personal que todo lo
que escribo sea de este género.
Daniel Guajardo:
Lo que triunfa en Poliedro
es la variedad. No podía ser de otra
manera, con la ensalada de segmentos étnico/religiosos/etéreos
que compone al grupo. Me gusta así.
Armando Rosselot:
A mí me gustan mucho los textos que trabajan
con la realidad o son de CF extrema, entendiéndose
por extrema el deseo de ir lo más lejos
posible y siendo muy osado. Ahora, en el grupo,
cada cual tiene sus ideas y sueños, y
yo como "líder" de este proyecto,
respeto toda creatividad dentro de los cánones
literariamente concebibles… y un poquito
más allá.
Sergio Alejandro
Amira: El género me
es indiferente mientras exista talento pero
siempre me he visto particularmente atraído
a cualquier historia que contenga hombres lobos,
vampiros, alienígenas y mutantes. Suelo
evitar a los elfos, magos y dragones a menos
que estén insertos en un ambiente cf.
Deseos para el futuro…
Luis Saavedra:
Deseo que Poliedro dure todo
lo que tenga que durar, y eso incluye un libro
Poliedro 10 y más allá
aún. Deseo poder escribir esa gran novela
que hierve en mi cabeza desde hace como diez
años. Deseo sobrevivir al 2012 y transformarme
en un tipo de mediana edad y más sabio
de lo que soy ahora. Deseo envejecer escribiendo
relatos de ciencia ficción y acariciando
gatos junto a Kathy. Deseo publicar sobre una
base regular hasta que un día me levante,
me mire al espejo y no tenga reparos en decirle
a mi imagen que soy un escritor. Deseo que en
mi país, Chile, la ciencia ficción
siga abriéndose paso en toda la inmensa
diversidad de estilos de hoy, y que se consoliden
espacios de creación para ella. Deseo
que cuando se haga un recuento del género
fantástico chileno, Poliedro
sea signado como el proyecto señero,
original y renovador que creo es hoy.
Patricio Alfonso:
Ojalá hubiese proyectos
paralelos en POLIEDRO: y lográsemos
constituir un colectivo abocado a otros trabajos
además de la publicación. De nuestros
propios textos.
Daniel Guajardo:
¡¡¡Ganar el UPC!!! Y después
el Minotauro.
Armando Rosselot:
Publicar muchos libros, cuentos y éxito.
Tanto para mí, como para todos los del
proyecto Poliedro.
Sergio Alejandro
Amira: Yo deseo que el futuro
nunca llegue para seguir deseando y no morirme
de aburrimiento.
Unas
palabritas para NGC, por favor.
Luis Saavedra:
Nunca he publicado en NGC.
Como ahora estoy en la fase de que la
ambición medida es buena compañía,
me digo a mí mismo: quiero publicar
en NGC. Así
que voy a escribir un relato para el sitio,
del estilo que dice Pily
que le agrada de mí. Toneladas
de imaginación y personajes estrambóticos
y queribles. Por qué no. Me sirve
como meta, de las muchas que me he propuesto.
Espero cumplirla dentro de poco.
Sergio Alejandro
Amira: A diferencia de Luis,
he publicado gran parte de mi obra en
NGC. Como ya
le he dicho a Pily,
tanto lo que NGC
representa en general, como lo que ella
significa para mí como persona,
en particular, han sido verdaderos pilares
en mi carrera como escritor y me han sostenido
firme en las buenas y malas.
Armando Rosselot:
Qué más puedo decir. Que
gracias por su apoyo y a las ganas de
difundir nuestros queridísimos
gustos. No queda más que conocer
a nuestra “vocera” en persona
por aquellos lugares de Europa y brindar
por un éxito rotundo de todos nuestros
proyectos.
Daniel Guajardo:
Me gustaría participar en tu portal.
Patricio
Alfonso: A NGC,
sólo dar mil gracias por la oportunidad
de mantener esta conversación.
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Sergio
Alejandro Amira
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publicado en mayo
de 2008
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