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Unas preguntas de rigor a... "Juan Antonio Fernández Madrigal" volver al índice de entrevistas
 
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La que no hay forma de esquivar para empezar en condiciones. ¿A qué edad te iniciaste en estos géneros nuestros?

A una mu tienna :-) A ver... haciendo memoria... recuerdo que el primer libro de género que leí (aunque no creo que fuera considerado como tal comercialmente) fue uno que recomiendo a cualquiera que pueda rescatarlo de alguna librería perdida del Cáucaso, donde debe andar el único ejemplar que quede: “Las Gafas del Señor Cagliostro” (H. S. Keeler), encuadernación, la que tenía mi padre, de tela verde y papel amarillento. Narraba cómo a un heredero le correspondían en herencia sólo unas gafas muy curiosas, y cómo se hacía pasar por loco para evitar a la familia y usaba las gafas para recuperar la verdadera fortuna (todo eso con puntillos científicos que me encantaban). Debía tener yo 12 ó 13 años. Poquito después empecé a leerme los libros de Julio Verne, una pasada por entonces (ahora seguramente me aburrirían). Luego Tolkien, y de ahí al infinito :-)

Mucho antes de eso leía otras joyas literarias (recomiendo que visiten ustedes, treintaymuchoañeros de pro, la web http://www.paraquenoseolviden.com/).

¿Cuándo fue que se te encendió la bombillita y empezaste a escribir? ¿Por qué género te dejaste seducir, y qué tal lo hacías?

Fue con unos 15 años, y como soy muy modesto, empecé creando un pedazo trilogía completamente planificada (los títulos de los libros antes que el contenido, claro) sospechosamente plagiada del Señor de los Anillos. La abandoné a las veinte páginas, más o menos. ¿Cómo podía ser tan difícil escribir algo si leerlo era tan fácil...? Eso de que todo lo bueno requiere mucho esfuerzo no lo había aprendido por entonces.

¿Que cómo escribía? De pena, por supuesto. Llamar a aquello prosa no era un eufemismo, sino un acto de fe. Menos mal que todo el material desapareció en alguna mudanza o limpieza.

Ah, también recuerdo haber empezado después de eso un relato Asimoviano (para cuando comencé a leer a Asimov, allá con 16 años) y otra saga fantástica. Desaparecieron igualmente para bienestar de la humanidad.
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Y actualmente, ¿por qué género te decantas? (Al menos para escribir) ¿Con cuál de ellos te sientes más a gusto?

No le presto atención al género. Bastante tengo con tratar de escribir bien.

Me siento más a gusto con algunos tipos de narraciones, eso sí. Por ejemplo, lo épico me sale más fácilmente que lo humorístico. También me siento cómodo poniéndome en la piel de niños. Y también me sale casi sola la escritura musical (que no la música escrita), o poética.

Aunque que me salga fácil no significa que me salga bien ;-)

Te inspiras en...

Las pequeñas cosas. Me inspira, en general, todo lo que no conozco y que intuyo que tiene una estructura dentro complicada. Cosas complicadas, cosas pequeñas (o que se ven poco), cosas no convencionales.

En el mundo real y para ponerme en situación de encontrar alguna musa perdida, me sirven la música, los videoclips, las películas (mientras más visuales mejor; también las de tramas complicadas o con trampa),... No tanto otros libros.

Soy muy multimedia :-)

Explícanos cuál es tu método, si es que lo tienes, para configurar historias, sean estas relatos o novelas.

En primer lugar, estar motivado con la idea de escribirlos. Si no, no hay nada que hacer. Luego, para relatos largos o novelas, buscarme un montón de información para la ambientación e ir metiéndola en un cuaderno de hojas cuadriculado -las PDAs y los ordenadores no me valen, no, y mira que los he probado-. La mayor parte de esta información no aparecerá luego, pero la necesito para ponerme en el contexto. Luego paso a elucubrar algo así como tres o cuatro puntos relevantes de la trama (a muy muy grandes rasgos), y en cuanto puedo me lanzo al vacío, o sea, escribo y dejo que los personajes vivan y me sorprendan, lo cual me resulta también fundamental para mantener la motivación. Como una escritora de éxito dijo por ahí, las historias no se forman a partir de una trama, sino a partir de los personajes.

Al tiempo, vuelvo a repetir esos pasos para ir afinando. En fin, no funciona planificárselo todo al detalle (puesto que cualquier pequeño imprevisto puede hacer que diverja completamente la historia), y tampoco funciona no planificar nada (puesto que te atrancas; la inspiración no es suficiente para hacer algo largo). Más bien es un proceso repetitivo en el que vas subiendo y bajando de nivel alternativamente.

Esto para montar la historia y escribirla. Luego viene el otro 50% del trabajo, que es revisarla una y otra vez, con descansos largos en medio para que se me olvide.

¿Te has llegado a enamorar verdaderamente de alguno de tus personajes? ¿Alguno está basado en gente de carne y hueso?

Pues tanto como enamorar, no, que yo soy muy racional :-) Pero por lo mismo sí que me he quedado pasmado con la personalidad que alguno ha demostrado tener. O con lo que se le ha ocurrido decir a alguno cuando menos lo esperaba, que cambia el relato por completo.

Todos los personajes, creo, están basados en personas o situaciones reales, pero muy parcialmente. Son mezclas de aquí y de allá, pero me gusta dejar que ellos mismos vivan sus vidas; no me atrae replicar a gente existente, que a ésos ya los conozco :-)



¿De cuál de tus concepciones te sientes más orgulloso?

Uf, mala pregunta para alguien con mala memoria (¿he dicho ya que cuando leo un libro muchas veces no me fijo en quién es el autor ni siquiera después de terminarlo...?).

Si te refieres a personajes, básicamente, como he dicho antes, quedo más satisfecho de los que adquieren vida y personalidad propias. De los que no hacen cosas que yo haría.

Si te refieres a concepciones de historias, me siento más orgulloso de las que consigo montar coherentemente aunque sean complicadas. Como ejemplo de esto al que alguna vez aspiro a llegar, recomiendo a los lectores las primeras novelas de Sheri Tepper (“Despertar” especialmente).

Y de la que menos.

¡Fácil! De lo que no cabe en la respuesta anterior :-D

Y sí, me estoy escaqueando. Cuando se le pregunta a un autor de qué producción suya esta más orgulloso y de cuál menos, tiende uno a salir con eso de “no... si a todos los quiero como hijos míos...” y chorradas por el estilo.

 

Claro que tengo cosas (muy concretas) que me gustan más que otras. Pero no las digo, ea :-)

Y hablando de todo un poco, ¿cuántos premios tienes en tu haber? (O cuáles han sido los más destacados para ti) ¿Estás a favor o en contra de los concursos? Experiencia de éstos que se te haya quedado grabada…

Poquitos poquitos. ¡Es que no me los dan! Podría ser porque casi no me presento, pero yo creo que no, que es una conspiración mundial ;P

En serio, no estoy ni a favor ni en contra de los concursos ni de los premios, de hecho de vez en cuando sigo presentando algo. Aunque cada vez me son más indiferentes. Uno de los motivos es porque a menudo se piensa que un concurso o un premio es lo que no es. Y lo que no es es un reconocimiento a lo mejor de nada, entre otras cosas porque no se puede ordenar a las obras de arte de peor a mejor de manera absoluta (asumiendo que todas cumplan las reglas básicas de ortografía y sintaxis). En mi opinión, en el fondo los premios/concursos están ahí para: a) promocionar a los autores (por eso concursamos), b) promocionar al organizador del premio (por eso lo convoca), c) vender más (si es comercial). Todo esto me ha traído de cabeza mucho tiempo, porque sigo sin entender por qué la gente, individualmente, compra (compramos) más algo cuando tiene premios que cuando no los tiene... si a fin de cuentas lo que interesa es que cada uno descubra lo que le gusta, que no tiene por qué tener (en mi caso no suele tener) relación con lo que le gusta a otros.

En fin, es uno de los efectos que ocurren cuando se mezclan el mercado y el arte, y no tiene solución.

Háblanos de tu material publicado, pero sin entrar en la actualidad, que a esa vamos luego. ¿Estás satisfecho con todas tus publicaciones, en general con el trato recibido, con el producto final, y con tu propia obra antes, durante y después?

Sí es en general, sí. Está claro que las ediciones no quedan exactamente como uno se imagina, e incluso pueden (y casi que suelen) contener erratas, o cambios que uno no se espera. Pero eso es normal, e incluso algunas veces interesante, y la verdad es que no lo considero demasiado importante. Sólo recuerdo que me molesté mucho una vez que un relato mío que distinguía inicialmente a dos personajes porque uno estaba en cursiva y otro no, al salir publicado estaba todo sin cursiva (menudo embrollo) y se perdía todo el sentido. Pero el editor amablemente me lo republicó con eso corregido.

Si no he quedado alguna vez satisfecho ha sido más bien antes de publicar que después: con editores que no respondían, sobre todo, que es otra cosa que no entiendo mucho, pues un editor debe (por eso es editor) responder, aunque sea para decir que no va a responder :-)

Algo que borrarías de tu currículum como escritor.

Si me pongo, a veces lo borraría casi todo... porque me queda infinito que aprender para hacer las cosas medianamente bien. Claro, que como mi opinión sobre un escrito mío puede variar según el día en que lo leo más la distancia temporal hasta el último solsticio, y la opinión de los lectores me resulta todavía más impredecible, trato de relativizar y calmarme :-)

Algo que añadirías.

Ahí sí: añadiría todo lo que tengo pensado y me queda por escribir, y lo que me he puesto como meta y me gustaría alcanzar, y lo añadiría ya si pudiera añadirlo en tres minutos. Porque uno es impaciente. Y tiene muchas cosas en la cabeza. Pero lo que es el trabajo para ganarme la vida me impide ponerlas en papel a la velocidad que quisiera...

¿Qué opinas del panorama actual de producción en nuestro país?

Estoy quitándome ;P No leo mucho de género, y tampoco mucho de género nacional. Y me temo que cada vez leeré menos (de ambos), porque lo que busco son cosas que me sorprendan o intenten ir más allá de lo que ya conozco, y eso no lo veo. Lo que sí veo es que se editan más obras que están más orientadas que antes al “fantástico popular” podríamos decir (en el sentido de que grandes cantidades de gente podrían querer comprarlo; más fantasía que CF, y con tintes históricos y de aventuras). Las editoriales grandes apuestan mucho por ahí, por motivos obvios. Las pequeñas todavía se atreven con CF y cosas más “raritas”, aunque evidentemente su público es mucho menor. En cualquier caso, y acusándome a mí el primero, creo que falta arriesgarse mucho, mucho, muuuuuuucho más como escritor, y ponerse metas más altas. Sin miedo a que no te publiquen (claro, eso es fácil de decir si no tienes que vivir de esto). Sin pensar en géneros o no géneros, en editoriales o no editoriales: simplemente arriesgarse a escribir, abrirse las meninges y soltar todo lo que pueda haber. Pero vaya, que tampoco veo esto en el extranjero, ¿eh? Que me leí hace poco un libro de China Miéville (se supone que rompedor) y me pareció más soso que un análisis sintáctico de Marte Rojo. Como escritores estamos muy apalancaos, incluso aunque a veces se use un gran marketing para convencer al público de que no lo estamos...

¿Y del panorama editorial?

Por hablar un poco de las posibilidades de publicar, ciertamente ahora hay más editoriales que hace unos pocos años, pero no sé si eso es necesariamente una mejora para el autor no profesional (el que no escribe para vivir de eso, y por tanto, el que no tiene la necesidad de seguir los vaivenes del mercado). Porque evidentemente las editoriales son negocios, y lo que tienen que hacer (y me parece muy bien) es vender mucho, y que haya más no significa que vayan a editar lo que antes no se editaba, sólo que van a editar más cosas de las que dan dinero.

Yo veo el proceso así: periódicamente surge un descubrimiento masivo por parte del público -impulsado inicialmente por alguien con buen ojo- de algún tipo de producto, ya sea éste la novela histórica o la fantástica, que quizás estuviera ahí antes pero que sólo conocían unos pocos (yo leí El Señor de los Anillos hace más de veinte años y te aseguro que no había niños de mi edad que lo conocieran). Este filón va creciendo y efectivamente los negocios florecen, hasta que se satura la gente y se apaga (malo hasta que vuelva a resurgir) o se queda quieto (bueno mientras dure). Por supuesto, este tipo de fenómenos sociales también pueden ser aprovechados para la publicación de obras parecidas, relacionadas con el filón principal, de lo que pueden tirar tanto editoriales grandes como pequeñas y medianas para hacerse hueco.

Pero sí quiero añadir algo muy importante: las editoriales pequeñas son fundamentales, puesto que no suelen contar con grandísimos beneficios y por tanto se pueden mantener sin ellos (dile a una gran empresa que reduzca sus beneficios después de tener dimensionada toda su infraestructura en base a ellos), y por tanto no les importa tanto como a las grandes el arriesgarse con cosas menos vendibles o más atrevidas. Y eso es una gran ventaja para quienes escriben literatura no necesariamente comercial.

¿Cómo ves el futuro (de la narrativa de género)?

Dicen que yo escribo ciencia ficción, así que seguro que soy muy malo prediciendo el futuro ;-P Podría haber un boom otra vez, o diez, o ninguno, o una crisis seguida de otro boom, o finalmente el libro electrónico puede tener éxito (puede que el nuevo aparatito de Amazon, el Kindle no lo tenga, pero es cuestión de tiempo) y toda la industria editorial cambiar por completo para siempre, o tocarme la lotería mañana y desaparecer del mapa... No tengo ni idea. Qué cosas me preguntas :-)



… Y ahora aquí, en el presente, háblanos de tu nueva antología. Aunque tú insistes en que no es eso exactamente. Dinos qué es exactamente y dónde entra a tener que ver con lo que nos describas, tu novela Umma .

Superficialmente, Magnífica Víbora de las Formas es una historia de la humanidad en nuestro futuro cercano, pero contada a través de otras historias, mucho más pequeñas, profundas e interesantes (a mi juicio), de individuos repartidos a lo largo de quince siglos, cinco en el futuro, diez en el pasado. En el fondo es una historia del fracaso, y de cómo a pesar de que todo quisque fracasa, la humanidad parece seguir algo parecido a un camino.

También, superficialmente, es una serie de historias bastante densas (más claras hacia la mitad y algo surreales hacia el final) que podrían llamarse de ciencia ficción puesto que contienen una historia futura de la Inteligencia Artificial, y de cómo ni fracasa ni tiene éxito, sino todo lo contrario; también aparecen robots, y seres alienígenas que nos envidian, y dioses humanos, y máquinas tontas, y niños y niñas muy listos, y adultos enamorados, y desenamorados, y megamonopolios, y naves espaciales interestelares maternalmente celosas, y conglomerados de partículas que palpitan y adquieren consciencia, y ascensores espaciales, y seres híbridos.

 

Umma se conecta mucho más allá del futuro donde termina Magnífica Víbora de las Formas. Y en Umma vuelven a aparecer algunas cosas y seres que aparecen ya aquí (porque en realidad son muy viejos). Lo que hay en medio, aunque está ya más o menos pensado, todavía tiene que traducirse en párrafos, aliteraciones, elipsis, metáforas y demás fauna escrita.

¿Cómo surgió la idea de engarzar todas las historias y componer, digamos, el universo que encierra todo el título de la antología?

De repente. Iba revisando las historias con la idea de engarzarlas con un trasfondo común (no el de Umma), y de repente me di cuenta de que tenían sentido como historia de nuestro futuro más o menos cercano y un poco más allá, y de repente de nuevo me di cuenta de que tenían sentido como pasado lejano de Umma. Uní ambos extremos y llegué a la única conclusión posible :-)

También he de decir que los seres alienígenas de Umma habían surgido hace ya muchos años de unos cuantos relatos que no estaban incluidos en Umma (a su vez inspirados en unos dibujos que hice todavía más atrás), y que ahora sí están incluidos en Magnífica Víbora. Así que se comprende que era fácil que surgiera una relación entre ambos libros, tarde o temprano.

¿Qué tal fue tu experiencia con Grupo AJEC? (Hasta te dejaron diseñar la portada y todo, ¿no es cierto?)



Absolutamente genial, y no exagero. Raúl me dejó hacer de todo (me faltó ponerme a encuadernarlo y pegarle las pastas, creo). Sólo me insistió en incluir algunas de las historias que hay, porque le gustaban mucho, y yo cedí en dejar fuera otras que no acababan de encajar con el nuevo engarce. Quitando eso, todo lo demás lo pude hacer no sólo con bastante tiempo, como se deben hacer las cosas, sino con total libertad. Compuse la portada, sí, a pesar de que Grupo AJEC ha contado con ilustradores excepcionales y desde luego mucho mejores que yo; compuse las ilustraciones interiores, maqueté el texto... En cuatro palabras: disfruté como un enano :-) Cuando además de dejarte hacer todo eso, va y sale de la imprenta ese pedazo de edición... pues nada, que se te cae la baba un rato bueno :-)

¿Qué es lo que más te ha costado sacar adelante de este compendio?

Las primeras labores de hilado de los textos. Hasta que no encontré la relación con Umma sufrí un poco, porque quería que fuera algo más que una antología y no sabía muy bien cómo conseguirlo. También después, cuando no veía claro aún qué historias podían encajar en qué lugar. Pero vaya, en general ese sufrimiento ha sido leve.

¿Por qué un libro tan humano?, porque es muy humano, ¿no es cierto?

Estoy de acuerdo: incluso las máquinas se comportan casi como humanos y cuando fracasan, fracasan de esa manera. Hay mucho amor, y mucho desamor, y hay muchos callejones sin salida, y muchas soluciones a duras penas para los problemas, y mucho abuso de los poderosos sobre los no poderosos, y egoísmo, y alegrías, y fe, y cariño por los ascendientes (padres, familiares), y cariño por los criminales, y por los desconocidos, y niños que ven el mundo como es, y no como lo vemos (hacemos) los adultos, y gente que se complica la vida sin necesidad, y locura y alivio y en definitiva mucha vida y mucha muerte.

Así que sí, estoy de acuerdo en que es un libro muy humano.

Y no sabría decirte por qué ha salido así. Quizás porque en cada relato estaba hablando de cosas que yo había vivido de una u otra forma. Y como todavía no han podido demostrame que provengo de Andrómeda (a pesar de lo que insisto)... será que tengo algo de humano :-)

Esta frase es una auténtica maravilla; “Pero el éxito no define normalmente el camino que seguimos. El camino viene dado más bien por nuestros fracasos: son ellos quienes establecen por dónde vamos a ir, o mejor dicho, por dónde no podemos”. Imagino entonces que hablamos de un libro de fracasados pero, ¿crees que es para fracasados? Quiero decir, ¿las personas que son capaces de ver sus fracasos y aprender de ellos, son las lectoras idóneas? ¿Y el resto, los que van de triunfalistas?

Hombre, lo mejor sería que les gustara a todos ;-P En mi opinión personal, ir de triunfalista es ser un poco tonto, igual que ser totalmente derrotista. Simplemente, la vida es impredecible.

No es un libro para fracasados. Ni siquiera es un libro sobre fracasados. Es un libro sobre el fracaso, que es distinto. Pero los que fracasan (todos nosotros, todos los días) lo que están haciendo es vivir, ni más ni menos. Siguen adelante, aunque de otra forma. O no pueden seguir (porque mueren) pero la humanidad sigue en su lugar. A lo que me refiero es que el fracaso forma parte de nosotros igual que el éxito, y no es menos importante. Así que, ¿por qué hay que escribir una historia del futuro en base a éxitos, por ejemplo, tecnológicos? Me parece más interesante escribirla desde el punto de vista de los fracasos.

¿Cuál de tus personajes es el más significativo para ti?, digamos que el que más te deslumbró dentro de una agrupación tan especial.

Varios por diversos motivos. La niña llamada Beatriz porque es el que tengo más reciente y más vivo en mi cabeza, y porque salió muy “limpio”. El robot llamado Nathaniel por su empeño en compartir su divinidad (lo que él cree que es divinidad) con su propio creador, algo contradictorio. La Dama del preludio, por supuesto; es que como personaje es fantástica, sin paliativos, y terrible, y al mismo tiempo adorable.

Y también personajes secundarios (me pirran los secundarios), a los que llego a admirar más que a los protagonistas porque saben estar ahí y hacer lo que tienen que hacer sin necesidad de exhibirse: Haruka, el amor imposible del creador de las arquitecturas artificiales llamadas inteligentes; Ladia, el amor tan posible y real del personaje que al final del libro ve el pasado lejano en sus visiones; el matón de Historia de Alexei que crepita como una torta envuelta en papel; Lictus, el ser disminuido por su timidez enfermiza... En fin, muchos.

¿Y el que más te costó, o se te reveló?

No recuerdo ninguno... Se me rebelaron otras cosas, pero personajes, que yo recuerde, no.

De todo, historias, personajes, vivencias contadas, ¿con qué te quedas de “Magnífica víbora de las formas”?

Con aquello que ahora me costaría mucho escribir: el desamor. Con la Historia de Haruka y la de Adam, en particular.

¿Consideras escribir una necesidad, o un simple hobbie?

Una necesidad, por supuesto. Pero como creo que los hobbies en realidad se hacen porque te los pide el cuerpo, es decir, por necesidad, no sé si te contesto bien a la pregunta :-)

En el momento que deje de necesitarlo, dejaré de escribir.

Y desde luego, no me refiero a una necesidad económica, ni de satisfacción del ego... No soy escritor profesional ni pretendo serlo en este momento. Y diría que no pretenderé serlo nunca si no fuera porque estaríamos ante el viejo dilema del “de este agua no beberé”... :-)

¿En qué ha contribuido tu trabajo “de verdad” con tu faceta de escritor? ¿Y a la inversa, tu experiencia ha servido para componer alguna historia y/o personaje?

Esa pregunta me la hizo Juanma Santiago en la presentación del libro en la Hispacón de Sevilla, y pensándolo ahora, creo que no la contesté completamente (sobre la marcha es más difícil que aquí).

A ver, en las historias del libro hay un montón de cosas que están sacadas de mi experiencia laboral (investigadora) en inteligencia artificial y robótica. Están ahí porque las creo plausibles, y las creo probables. Por ejemplo, ahora mismo no se sabe si se podrá lograr alguna vez la Inteligencia Artificial, y cuando digo que no se sabe, es que realmente hay trabajos que tratan de demostrar que no se puede. Y otros que tratan de demostrar que se puede. O sea, que no se sabe. Y se ha estudiado el tema durante muchas décadas ya. Por tanto en el libro hay inteligencias artificiales, pero no porque los humanos hayamos sido muy listos, sino por algunas cosas que pasan al margen, bastante imprevistas. Creo que ahí traté de reflejar en parte la incertidumbre y la cantidad de problemas que estoy viendo en mi trabajo en ese área.

Por otra parte, no creo que un investigador o un científico puedan escribir literatura basándola ampliamente en sus conocimientos técnicos. Podrán escribir artículos, o libros científicos. Y ahí quedan como ejemplos un montón de novelas (normalmente de CF dura) escritas por científicos y que parecen manuales de ensamblaje de cohetes. La literatura no tiene nada que ver con eso. Lo más que uno se debería atrever es a incluir sus conocimientos en pequeñas pinceladas como fondo de la historia, pero nada más. Y sólo si es necesario.

Una cosa es el arte de causar sensaciones con palabras escritas (la literatura) y otra muy distinta el arte de encontrar explicaciones con el método científico (la ciencia). Ambos tienen parte de arte, pero no son partes iguales ni con la misma entidad.

Además, en mi caso es que aunque quisiera no me saldría: cuando estoy investigando en algún tema, no puedo escribir, y al revés. Si intentara escribir a partir de la ciencia me saldría un truño. Y lo contrario no llevaría a ninguna parte.

¿Y qué hay de los proyectos futuros? ¿En qué andas metido o lo estarás próximamente?

Muchas cosas, para variar :-) Para empezar, cuando escribo esto acaba de salir a la venta el cómic “Sueños sin Noche”, en el que participamos unos cuantos guionistas y un par de dibujantes que han hecho unas historias preciosas... También estoy con una novela, terminando de revisarla, otra en proyecto, un libro que también terminará de tomar forma definitiva en base a un montón de microrrelatos ya escritos, y un puñado de relatos sueltos que aún andan por ahí sin encontrar editor. Lo mismo me surge alguna idea para algún relato más en medio, pero ahora mismo la cuestión relatos nuevos está paraílla. Si surge la chispa, surgirá.

Y que no tenga que ver con la literatura.

Seguir manteniendo y mejorando el portal BIBLION, porque me divierte mucho hacerlo y porque hay gente que lo está usando y a la que le ha gustado.

Y cualquier otro proyecto, espero que absolutamente inesperado, que se me ocurra en el camino. De hecho, eso será lo mejor de todo :-)

Para terminar, cómo no, unas palabritas para NGC, por favor.

Qué decir: que me hubiera gustado colaborar mucho más y mucho antes. Este portal me parece admirable. En particular el tesón de su responsable. En serio. No sé si mucha gente hubiera sido capaz de mantener un proyecto así vivo tanto tiempo (¡y tan bonito!); el tesón y la tenacidad no abundan. Espero que siga estando ahí mucho más tiempo para tenerlo como ejemplo en ese sentido. Aunque cambie (que es bueno), pero que siga ahí.

¡Y ánimo con el PHP! :-D

 

publicado en diciembre de 2007

 
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