La
que no hay forma de esquivar para empezar
en condiciones. ¿A qué edad
te iniciaste en estos géneros nuestros?
A una mu tienna :-)
A ver... haciendo memoria... recuerdo
que el primer libro de género que
leí (aunque no creo que fuera considerado
como tal comercialmente) fue uno que recomiendo
a cualquiera que pueda rescatarlo de alguna
librería perdida del Cáucaso,
donde debe andar el único ejemplar
que quede: “Las Gafas del Señor
Cagliostro” (H. S. Keeler), encuadernación,
la que tenía mi padre, de tela
verde y papel amarillento. Narraba cómo
a un heredero le correspondían
en herencia sólo unas gafas muy
curiosas, y cómo se hacía
pasar por loco para evitar a la familia
y usaba las gafas para recuperar la verdadera
fortuna (todo eso con puntillos científicos
que me encantaban). Debía tener
yo 12 ó 13 años. Poquito
después empecé a leerme
los libros de Julio Verne, una pasada
por entonces (ahora seguramente me aburrirían).
Luego Tolkien, y de ahí al infinito
:-)
Mucho antes de eso
leía otras joyas literarias (recomiendo
que visiten ustedes, treintaymuchoañeros
de pro, la web http://www.paraquenoseolviden.com/).
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¿Cuándo
fue que se te encendió la bombillita
y empezaste a escribir? ¿Por qué
género te dejaste seducir, y qué
tal lo hacías?
Fue con unos 15 años,
y como soy muy modesto, empecé creando
un pedazo trilogía completamente planificada
(los títulos de los libros antes que
el contenido, claro) sospechosamente plagiada
del Señor de los Anillos. La abandoné
a las veinte páginas, más o menos.
¿Cómo podía ser tan difícil
escribir algo si leerlo era tan fácil...?
Eso de que todo lo bueno requiere mucho esfuerzo
no lo había aprendido por entonces.
¿Que cómo
escribía? De pena, por supuesto. Llamar
a aquello prosa no era un eufemismo, sino un
acto de fe. Menos mal que todo el material desapareció
en alguna mudanza o limpieza.
Ah, también recuerdo
haber empezado después de eso un relato
Asimoviano (para cuando comencé a leer
a Asimov, allá con 16 años) y
otra saga fantástica. Desaparecieron
igualmente para bienestar de la humanidad.
.
Y actualmente,
¿por qué género te decantas?
(Al menos para escribir) ¿Con cuál
de ellos te sientes más a gusto?
No le presto atención
al género. Bastante tengo con tratar
de escribir bien.
Me siento más a
gusto con algunos tipos de narraciones, eso
sí. Por ejemplo, lo épico me sale
más fácilmente que lo humorístico.
También me siento cómodo poniéndome
en la piel de niños. Y también
me sale casi sola la escritura musical (que
no la música escrita), o poética.
Aunque que me salga fácil
no significa que me salga bien ;-)
Te inspiras en...
Las pequeñas cosas.
Me inspira, en general, todo lo que no conozco
y que intuyo que tiene una estructura dentro
complicada. Cosas complicadas, cosas pequeñas
(o que se ven poco), cosas no convencionales.
En el mundo real y para
ponerme en situación de encontrar alguna
musa perdida, me sirven la música, los
videoclips, las películas (mientras más
visuales mejor; también las de tramas
complicadas o con trampa),... No tanto otros
libros.
Soy muy multimedia :-)
Explícanos
cuál es tu método, si es que lo
tienes, para configurar historias, sean estas
relatos o novelas.
En primer lugar, estar
motivado con la idea de escribirlos. Si no,
no hay nada que hacer. Luego, para relatos largos
o novelas, buscarme un montón de información
para la ambientación e ir metiéndola
en un cuaderno de hojas cuadriculado -las PDAs
y los ordenadores no me valen, no, y mira que
los he probado-. La mayor parte de esta información
no aparecerá luego, pero la necesito
para ponerme en el contexto. Luego paso a elucubrar
algo así como tres o cuatro puntos relevantes
de la trama (a muy muy grandes rasgos), y en
cuanto puedo me lanzo al vacío, o sea,
escribo y dejo que los personajes vivan y me
sorprendan, lo cual me resulta también
fundamental para mantener la motivación.
Como una escritora de éxito dijo por
ahí, las historias no se forman a partir
de una trama, sino a partir de los personajes.
Al tiempo, vuelvo a repetir
esos pasos para ir afinando. En fin, no funciona
planificárselo todo al detalle (puesto
que cualquier pequeño imprevisto puede
hacer que diverja completamente la historia),
y tampoco funciona no planificar nada (puesto
que te atrancas; la inspiración no es
suficiente para hacer algo largo). Más
bien es un proceso repetitivo en el que vas
subiendo y bajando de nivel alternativamente.
Esto para montar la historia
y escribirla. Luego viene el otro 50% del trabajo,
que es revisarla una y otra vez, con descansos
largos en medio para que se me olvide.
¿Te
has llegado a enamorar verdaderamente de alguno
de tus personajes? ¿Alguno está
basado en gente de carne y hueso?
Pues tanto como enamorar,
no, que yo soy muy racional :-) Pero por lo
mismo sí que me he quedado pasmado con
la personalidad que alguno ha demostrado tener.
O con lo que se le ha ocurrido decir a alguno
cuando menos lo esperaba, que cambia el relato
por completo.
Todos los personajes, creo,
están basados en personas o situaciones
reales, pero muy parcialmente. Son mezclas de
aquí y de allá, pero me gusta
dejar que ellos mismos vivan sus vidas; no me
atrae replicar a gente existente, que a ésos
ya los conozco :-)
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|
¿De
cuál de tus concepciones te sientes
más orgulloso?
Uf, mala pregunta
para alguien con mala memoria (¿he
dicho ya que cuando leo un libro muchas
veces no me fijo en quién es el
autor ni siquiera después de terminarlo...?).
Si te refieres a
personajes, básicamente, como he
dicho antes, quedo más satisfecho
de los que adquieren vida y personalidad
propias. De los que no hacen cosas que
yo haría.
Si te refieres a
concepciones de historias, me siento más
orgulloso de las que consigo montar coherentemente
aunque sean complicadas. Como ejemplo
de esto al que alguna vez aspiro a llegar,
recomiendo a los lectores las primeras
novelas de Sheri Tepper (“Despertar”
especialmente).
Y de la que menos.
¡Fácil!
De lo que no cabe en la respuesta anterior
:-D
Y sí, me
estoy escaqueando. Cuando se le pregunta
a un autor de qué producción
suya esta más orgulloso y de cuál
menos, tiende uno a salir con eso de “no...
si a todos los quiero como hijos míos...”
y chorradas por el estilo.
|
Claro que tengo cosas
(muy concretas) que me gustan más que
otras. Pero no las digo, ea :-)
Y hablando de todo un
poco, ¿cuántos premios tienes
en tu haber? (O cuáles han sido los más
destacados para ti) ¿Estás a favor
o en contra de los concursos? Experiencia de
éstos que se te haya quedado grabada…
Poquitos poquitos. ¡Es
que no me los dan! Podría ser porque
casi no me presento, pero yo creo que no, que
es una conspiración mundial ;P
En serio, no estoy ni a
favor ni en contra de los concursos ni de los
premios, de hecho de vez en cuando sigo presentando
algo. Aunque cada vez me son más indiferentes.
Uno de los motivos es porque a menudo se piensa
que un concurso o un premio es lo que no es.
Y lo que no es es un reconocimiento a lo mejor
de nada, entre otras cosas porque no se puede
ordenar a las obras de arte de peor a mejor
de manera absoluta (asumiendo que todas cumplan
las reglas básicas de ortografía
y sintaxis). En mi opinión, en el fondo
los premios/concursos están ahí
para: a) promocionar a los autores (por eso
concursamos), b) promocionar al organizador
del premio (por eso lo convoca), c) vender más
(si es comercial). Todo esto me ha traído
de cabeza mucho tiempo, porque sigo sin entender
por qué la gente, individualmente, compra
(compramos) más algo cuando tiene premios
que cuando no los tiene... si a fin de cuentas
lo que interesa es que cada uno descubra lo
que le gusta, que no tiene por qué tener
(en mi caso no suele tener) relación
con lo que le gusta a otros.
En fin, es uno de los efectos
que ocurren cuando se mezclan el mercado y el
arte, y no tiene solución.
Háblanos
de tu material publicado, pero sin entrar en
la actualidad, que a esa vamos luego. ¿Estás
satisfecho con todas tus publicaciones, en general
con el trato recibido, con el producto final,
y con tu propia obra antes, durante y después?
Sí es en general,
sí. Está claro que las ediciones
no quedan exactamente como uno se imagina, e
incluso pueden (y casi que suelen) contener
erratas, o cambios que uno no se espera. Pero
eso es normal, e incluso algunas veces interesante,
y la verdad es que no lo considero demasiado
importante. Sólo recuerdo que me molesté
mucho una vez que un relato mío que distinguía
inicialmente a dos personajes porque uno estaba
en cursiva y otro no, al salir publicado estaba
todo sin cursiva (menudo embrollo) y se perdía
todo el sentido. Pero el editor amablemente
me lo republicó con eso corregido.
Si no he quedado alguna
vez satisfecho ha sido más bien antes
de publicar que después: con editores
que no respondían, sobre todo, que es
otra cosa que no entiendo mucho, pues un editor
debe (por eso es editor) responder, aunque sea
para decir que no va a responder :-)
Algo que borrarías
de tu currículum como escritor.
Si me pongo, a veces lo
borraría casi todo... porque me queda
infinito que aprender para hacer las cosas medianamente
bien. Claro, que como mi opinión sobre
un escrito mío puede variar según
el día en que lo leo más la distancia
temporal hasta el último solsticio, y
la opinión de los lectores me resulta
todavía más impredecible, trato
de relativizar y calmarme :-)
Algo que añadirías.
Ahí sí:
añadiría todo lo que tengo pensado
y me queda por escribir, y lo que me he puesto
como meta y me gustaría alcanzar, y lo
añadiría ya si pudiera añadirlo
en tres minutos. Porque uno es impaciente. Y
tiene muchas cosas en la cabeza. Pero lo que
es el trabajo para ganarme la vida me impide
ponerlas en papel a la velocidad que quisiera...
¿Qué opinas del
panorama actual de producción en nuestro
país?
Estoy quitándome
;P No leo mucho de género, y tampoco
mucho de género nacional. Y me temo que
cada vez leeré menos (de ambos), porque
lo que busco son cosas que me sorprendan o intenten
ir más allá de lo que ya conozco,
y eso no lo veo. Lo que sí veo es que
se editan más obras que están
más orientadas que antes al “fantástico
popular” podríamos decir (en el
sentido de que grandes cantidades de gente podrían
querer comprarlo; más fantasía
que CF, y con tintes históricos y de
aventuras). Las editoriales grandes apuestan
mucho por ahí, por motivos obvios. Las
pequeñas todavía se atreven con
CF y cosas más “raritas”,
aunque evidentemente su público es mucho
menor. En cualquier caso, y acusándome
a mí el primero, creo que falta arriesgarse
mucho, mucho, muuuuuuucho más como escritor,
y ponerse metas más altas. Sin miedo
a que no te publiquen (claro, eso es fácil
de decir si no tienes que vivir de esto). Sin
pensar en géneros o no géneros,
en editoriales o no editoriales: simplemente
arriesgarse a escribir, abrirse las meninges
y soltar todo lo que pueda haber. Pero vaya,
que tampoco veo esto en el extranjero, ¿eh?
Que me leí hace poco un libro de China
Miéville (se supone que rompedor) y me
pareció más soso que un análisis
sintáctico de Marte Rojo. Como escritores
estamos muy apalancaos, incluso aunque a veces
se use un gran marketing para convencer al público
de que no lo estamos...
¿Y del panorama
editorial?
| Por
hablar un poco de las posibilidades de
publicar, ciertamente ahora hay más
editoriales que hace unos pocos años,
pero no sé si eso es necesariamente
una mejora para el autor no profesional
(el que no escribe para vivir de eso,
y por tanto, el que no tiene la necesidad
de seguir los vaivenes del mercado). Porque
evidentemente las editoriales son negocios,
y lo que tienen que hacer (y me parece
muy bien) es vender mucho, y que haya
más no significa que vayan a editar
lo que antes no se editaba, sólo
que van a editar más cosas de las
que dan dinero.
Yo veo el proceso
así: periódicamente surge
un descubrimiento masivo por parte del
público -impulsado inicialmente
por alguien con buen ojo- de algún
tipo de producto, ya sea éste la
novela histórica o la fantástica,
que quizás estuviera ahí
antes pero que sólo conocían
unos pocos (yo leí El Señor
de los Anillos hace más de veinte
años y te aseguro que no había
niños de mi edad que lo conocieran).
Este filón va creciendo y efectivamente
los negocios florecen, hasta que se satura
la gente y se apaga (malo hasta que vuelva
a resurgir) o se queda quieto (bueno mientras
dure). Por supuesto, este tipo de fenómenos
sociales también pueden ser aprovechados
para la publicación de obras parecidas,
relacionadas con el filón principal,
de lo que pueden tirar tanto editoriales
grandes como pequeñas y medianas
para hacerse hueco.
|

|
Pero
sí quiero añadir algo muy importante:
las editoriales pequeñas son fundamentales,
puesto que no suelen contar con grandísimos
beneficios y por tanto se pueden mantener sin
ellos (dile a una gran empresa que reduzca sus
beneficios después de tener dimensionada
toda su infraestructura en base a ellos), y
por tanto no les importa tanto como a las grandes
el arriesgarse con cosas menos vendibles o más
atrevidas. Y eso es una gran ventaja para quienes
escriben literatura no necesariamente comercial.
¿Cómo ves
el futuro (de la narrativa de género)?
Dicen que yo escribo ciencia
ficción, así que seguro que soy
muy malo prediciendo el futuro ;-P Podría
haber un boom otra vez, o diez, o ninguno, o
una crisis seguida de otro boom, o finalmente
el libro electrónico puede tener éxito
(puede que el nuevo aparatito de Amazon, el
Kindle no lo tenga, pero es cuestión
de tiempo) y toda la industria editorial cambiar
por completo para siempre, o tocarme la lotería
mañana y desaparecer del mapa... No tengo
ni idea. Qué cosas me preguntas :-)
|

|
…
Y ahora aquí, en el presente, háblanos
de tu nueva antología. Aunque tú
insistes en que no es eso exactamente.
Dinos qué es exactamente y dónde
entra a tener que ver con lo que nos describas,
tu novela Umma .
Superficialmente,
Magnífica Víbora de las
Formas es una historia de la humanidad
en nuestro futuro cercano, pero contada
a través de otras historias, mucho
más pequeñas, profundas
e interesantes (a mi juicio), de individuos
repartidos a lo largo de quince siglos,
cinco en el futuro, diez en el pasado.
En el fondo es una historia del fracaso,
y de cómo a pesar de que todo quisque
fracasa, la humanidad parece seguir algo
parecido a un camino.
También, superficialmente,
es una serie de historias bastante densas
(más claras hacia la mitad y algo
surreales hacia el final) que podrían
llamarse de ciencia ficción puesto
que contienen una historia futura de la
Inteligencia Artificial, y de cómo
ni fracasa ni tiene éxito, sino
todo lo contrario; también aparecen
robots, y seres alienígenas que
nos envidian, y dioses humanos, y máquinas
tontas, y niños y niñas
muy listos, y adultos enamorados, y desenamorados,
y megamonopolios, y naves espaciales interestelares
maternalmente celosas, y conglomerados
de partículas que palpitan y adquieren
consciencia, y ascensores espaciales,
y seres híbridos.
|
| Umma
se conecta mucho más allá
del futuro donde termina Magnífica
Víbora de las Formas. Y en Umma
vuelven a aparecer algunas cosas y seres
que aparecen ya aquí (porque en
realidad son muy viejos). Lo que hay en
medio, aunque está ya más
o menos pensado, todavía tiene
que traducirse en párrafos, aliteraciones,
elipsis, metáforas y demás
fauna escrita.
¿Cómo
surgió la idea de engarzar todas
las historias y componer, digamos, el
universo que encierra todo el título
de la antología?
De repente. Iba revisando
las historias con la idea de engarzarlas
con un trasfondo común (no el de
Umma), y de repente me di cuenta de que
tenían sentido como historia de
nuestro futuro más o menos cercano
y un poco más allá, y de
repente de nuevo me di cuenta de que tenían
sentido como pasado lejano de Umma. Uní
ambos extremos y llegué a la única
conclusión posible :-)
También he
de decir que los seres alienígenas
de Umma habían surgido hace ya
muchos años de unos cuantos relatos
que no estaban incluidos en Umma (a su
vez inspirados en unos dibujos que hice
todavía más atrás),
y que ahora sí están incluidos
en Magnífica Víbora. Así
que se comprende que era fácil
que surgiera una relación entre
ambos libros, tarde o temprano.
|

|
¿Qué tal fue tu experiencia con
Grupo AJEC? (Hasta te dejaron diseñar
la portada y todo, ¿no es cierto?)
|

|
Absolutamente
genial, y no exagero. Raúl me dejó
hacer de todo (me faltó ponerme
a encuadernarlo y pegarle las pastas,
creo). Sólo me insistió
en incluir algunas de las historias que
hay, porque le gustaban mucho, y yo cedí
en dejar fuera otras que no acababan de
encajar con el nuevo engarce. Quitando
eso, todo lo demás lo pude hacer
no sólo con bastante tiempo, como
se deben hacer las cosas, sino con total
libertad. Compuse la portada, sí,
a pesar de que Grupo
AJEC ha contado con ilustradores excepcionales
y desde luego mucho mejores que yo; compuse
las ilustraciones interiores, maqueté
el texto... En cuatro palabras: disfruté
como un enano :-) Cuando además
de dejarte hacer todo eso, va y sale de
la imprenta ese pedazo de edición...
pues nada, que se te cae la baba un rato
bueno :-)
¿Qué es
lo que más te ha costado sacar
adelante de este compendio?
Las primeras labores
de hilado de los textos. Hasta que no
encontré la relación con
Umma sufrí un poco, porque quería
que fuera algo más que una antología
y no sabía muy bien cómo
conseguirlo. También después,
cuando no veía claro aún
qué historias podían encajar
en qué lugar. Pero vaya, en general
ese sufrimiento ha sido leve.
¿Por qué
un libro tan humano?, porque es muy humano,
¿no es cierto?
|
Estoy de acuerdo: incluso
las máquinas se comportan casi como humanos
y cuando fracasan, fracasan de esa manera. Hay
mucho amor, y mucho desamor, y hay muchos callejones
sin salida, y muchas soluciones a duras penas
para los problemas, y mucho abuso de los poderosos
sobre los no poderosos, y egoísmo, y
alegrías, y fe, y cariño por los
ascendientes (padres, familiares), y cariño
por los criminales, y por los desconocidos,
y niños que ven el mundo como es, y no
como lo vemos (hacemos) los adultos, y gente
que se complica la vida sin necesidad, y locura
y alivio y en definitiva mucha vida y mucha
muerte.
Así que sí,
estoy de acuerdo en que es un libro muy humano.
Y no sabría decirte
por qué ha salido así. Quizás
porque en cada relato estaba hablando de cosas
que yo había vivido de una u otra forma.
Y como todavía no han podido demostrame
que provengo de Andrómeda (a pesar de
lo que insisto)... será que tengo algo
de humano :-)
Esta frase
es una auténtica maravilla; “Pero
el éxito no define normalmente el camino
que seguimos. El camino viene dado más
bien por nuestros fracasos: son ellos quienes
establecen por dónde vamos a ir, o mejor
dicho, por dónde no podemos”.
Imagino entonces que hablamos de un libro de
fracasados pero, ¿crees que es para fracasados?
Quiero decir, ¿las personas que son capaces
de ver sus fracasos y aprender de ellos, son
las lectoras idóneas? ¿Y el resto,
los que van de triunfalistas?
Hombre, lo mejor sería
que les gustara a todos ;-P En mi opinión
personal, ir de triunfalista es ser un poco
tonto, igual que ser totalmente derrotista.
Simplemente, la vida es impredecible.
No es un libro para fracasados.
Ni siquiera es un libro sobre fracasados. Es
un libro sobre el fracaso, que es distinto.
Pero los que fracasan (todos nosotros, todos
los días) lo que están haciendo
es vivir, ni más ni menos. Siguen adelante,
aunque de otra forma. O no pueden seguir (porque
mueren) pero la humanidad sigue en su lugar.
A lo que me refiero es que el fracaso forma
parte de nosotros igual que el éxito,
y no es menos importante. Así que, ¿por
qué hay que escribir una historia del
futuro en base a éxitos, por ejemplo,
tecnológicos? Me parece más interesante
escribirla desde el punto de vista de los fracasos.
¿Cuál
de tus personajes es el más significativo
para ti?, digamos que el que más te deslumbró
dentro de una agrupación tan especial.
Varios por diversos motivos.
La niña llamada Beatriz porque es el
que tengo más reciente y más vivo
en mi cabeza, y porque salió muy “limpio”.
El robot llamado Nathaniel por su empeño
en compartir su divinidad (lo que él
cree que es divinidad) con su propio creador,
algo contradictorio. La Dama del preludio, por
supuesto; es que como personaje es fantástica,
sin paliativos, y terrible, y al mismo tiempo
adorable.
Y también personajes
secundarios (me pirran los secundarios), a los
que llego a admirar más que a los protagonistas
porque saben estar ahí y hacer lo que
tienen que hacer sin necesidad de exhibirse:
Haruka, el amor imposible del creador de las
arquitecturas artificiales llamadas inteligentes;
Ladia, el amor tan posible y real del personaje
que al final del libro ve el pasado lejano en
sus visiones; el matón de Historia de
Alexei que crepita como una torta envuelta en
papel; Lictus, el ser disminuido por su timidez
enfermiza... En fin, muchos.
¿Y el que más
te costó, o se te reveló?
No recuerdo ninguno...
Se me rebelaron otras cosas, pero personajes,
que yo recuerde, no.
De todo, historias, personajes,
vivencias contadas, ¿con qué te
quedas de “Magnífica víbora
de las formas”?
Con aquello que ahora
me costaría mucho escribir: el desamor.
Con la Historia de Haruka y la de Adam, en particular.
¿Consideras escribir
una necesidad, o un simple hobbie?
Una necesidad, por supuesto.
Pero como creo que los hobbies en realidad se
hacen porque te los pide el cuerpo, es decir,
por necesidad, no sé si te contesto bien
a la pregunta :-)
En el momento que deje
de necesitarlo, dejaré de escribir.
Y desde luego, no me refiero
a una necesidad económica, ni de satisfacción
del ego... No soy escritor profesional ni pretendo
serlo en este momento. Y diría que no
pretenderé serlo nunca si no fuera porque
estaríamos ante el viejo dilema del “de
este agua no beberé”... :-)
¿En qué ha
contribuido tu trabajo “de verdad”
con tu faceta de escritor? ¿Y a la inversa,
tu experiencia ha servido para componer alguna
historia y/o personaje?
Esa pregunta me la hizo
Juanma Santiago en la presentación del
libro en la Hispacón de Sevilla, y pensándolo
ahora, creo que no la contesté completamente
(sobre la marcha es más difícil
que aquí).
A ver, en las historias
del libro hay un montón de cosas que
están sacadas de mi experiencia laboral
(investigadora) en inteligencia artificial y
robótica. Están ahí porque
las creo plausibles, y las creo probables. Por
ejemplo, ahora mismo no se sabe si se podrá
lograr alguna vez la Inteligencia Artificial,
y cuando digo que no se sabe, es que realmente
hay trabajos que tratan de demostrar que no
se puede. Y otros que tratan de demostrar que
se puede. O sea, que no se sabe. Y se ha estudiado
el tema durante muchas décadas ya. Por
tanto en el libro hay inteligencias artificiales,
pero no porque los humanos hayamos sido muy
listos, sino por algunas cosas que pasan al
margen, bastante imprevistas. Creo que ahí
traté de reflejar en parte la incertidumbre
y la cantidad de problemas que estoy viendo
en mi trabajo en ese área.
Por otra parte, no creo
que un investigador o un científico puedan
escribir literatura basándola ampliamente
en sus conocimientos técnicos. Podrán
escribir artículos, o libros científicos.
Y ahí quedan como ejemplos un montón
de novelas (normalmente de CF dura) escritas
por científicos y que parecen manuales
de ensamblaje de cohetes. La literatura no tiene
nada que ver con eso. Lo más que uno
se debería atrever es a incluir sus conocimientos
en pequeñas pinceladas como fondo de
la historia, pero nada más. Y sólo
si es necesario.
Una cosa es el arte de
causar sensaciones con palabras escritas (la
literatura) y otra muy distinta el arte de encontrar
explicaciones con el método científico
(la ciencia). Ambos tienen parte de arte, pero
no son partes iguales ni con la misma entidad.
Además, en mi caso
es que aunque quisiera no me saldría:
cuando estoy investigando en algún tema,
no puedo escribir, y al revés. Si intentara
escribir a partir de la ciencia me saldría
un truño. Y lo contrario no llevaría
a ninguna parte.
¿Y qué hay
de los proyectos futuros? ¿En qué
andas metido o lo estarás próximamente?
Muchas cosas, para variar
:-) Para empezar, cuando escribo esto acaba
de salir a la venta el cómic “Sueños
sin Noche”, en el que participamos unos
cuantos guionistas y un par de dibujantes que
han hecho unas historias preciosas... También
estoy con una novela, terminando de revisarla,
otra en proyecto, un libro que también
terminará de tomar forma definitiva en
base a un montón de microrrelatos ya
escritos, y un puñado de relatos sueltos
que aún andan por ahí sin encontrar
editor. Lo mismo me surge alguna idea para algún
relato más en medio, pero ahora mismo
la cuestión relatos nuevos está
paraílla. Si surge la chispa, surgirá.
Y que no tenga que ver con
la literatura.
Seguir manteniendo y mejorando
el portal BIBLION, porque me divierte mucho
hacerlo y porque hay gente que lo está
usando y a la que le ha gustado.
Y cualquier otro proyecto,
espero que absolutamente inesperado, que se
me ocurra en el camino. De hecho, eso será
lo mejor de todo :-)
Para terminar, cómo
no, unas palabritas para NGC, por favor.
Qué decir: que
me hubiera gustado colaborar mucho más
y mucho antes. Este portal me parece admirable.
En particular el tesón de su responsable.
En serio. No sé si mucha gente hubiera
sido capaz de mantener un proyecto así
vivo tanto tiempo (¡y tan bonito!); el
tesón y la tenacidad no abundan. Espero
que siga estando ahí mucho más
tiempo para tenerlo como ejemplo en ese sentido.
Aunque cambie (que es bueno), pero que siga
ahí.
¡Y ánimo
con el PHP! :-D
publicado en diciembre
de 2007
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