| Eximeno:
Bueno, yo soy un recién llegado al Círculo,
pero me siento bastante “asimilado” y cómodo
con el grupo, sobre todo porque este cónclave tiene
iniciativas excelentes y desde el principio te tratan
como uno más.
Tobías: Somos
ya tantos cuervos que cuando nos posamos en la rama del
árbol la rompemos. Y no es que estemos muy gordos
(que lo estamos), sino que nuestro coeficiente intelectual
está tan desarrollado que tenemos que reunirnos
en bandadas para que las neuronas se reactiven y nuestros
cerebros funcionen correctamente.
¿Qué cuántos
somos? Mmmmm… ¿cinco? ¿seis? ¿diez?...
¿Puedo pedir el comodín del público?
Miguel P.: Jo,
que bonito, Santi. Has conseguido arrancarme una lagrimilla.
En fin. En estos momentos faltan: Manuel Mije, Jordi Bonet,
David Valero, Víctor Martínez, Agutxi Luzarraga,
Jean Gilbert-Capietto e Isis Gutierrez. Alex, está,
pero es un tanto timidillo y no podemos forzarle a que
responda a todas tus preguntas, Pily.
Por la parte que me toca mi nombre
es Miguel Puente y, como Santi, me siento muy a gusto
formando parte de este círculo abierto de escritores
que nos hemos empecinado en perturbar al lector medio
con nuestras paranoias literarias. Tenemos dos cosas en
contra: somos fieles reivindicadotes del género
fantástico y somos españoles. Y algo a nuestro
favor: poseemos el férreo entusiasmo del inconsciente
o el loco. A ver quién puede con eso.
Las cifras exactas las dejo para
el culpable de esta idea descabellada.
Juan: Del desván,
estrictamente, somos diez (nueve escritores y Jean Gilbert-Capietto,
el ilustrador), pero nuestra desmandada evolución
demográfica hace que sumemos ya quince (nueva ilustradora,
Isis, y cuatro nuevos autores).
Sobre mí Juan Ángel
Laguna Edroso- cabe comentar que soy redactor en www.ociojoven.com,
donde se me conoce, principalmente, con los pseudónimos
Akhul y Destripacuentos, traductor “freelance”,
esgrimista, inventor del libro de plástico y bibliotecario
topo en la Abadía espectral (www.abadiaespectral.com),
donde se pueden curiosear mis proyectos y parcos- triunfos
literarios y hacerme proposiciones deshonestas.
Y ahora, desde el
principio; lo que nos suele interesar a todos. ¿Cómo
entrasteis en contacto con nuestros géneros predilectos…
(vuestros inicios, allá por la prehistoria…)?
Eximeno: Uf, esta
es una de esas preguntas trampa que hay que responder
de forma diferente en cada entrevista. A mí me
introdujeron mis padres, tanto en la parte literaria como
en la cinematográfica, ya que ambos son aficionados
al género fantástico.
Tobías:
Yo comencé a leer fantasía cuando llegó
a mis manos la biografía de Aznar, de la editorial
Planeta. En ese momento me di cuenta de que el mundo,
de vez en cuando, dejaba de girar sobre su eje y se hacía
un poco más… ¿cómo definirlo?
¿Abstracto? ¿Siniestro? ¿Siniestro
es sinónimo de abstracto? Casi mejor lo dejamos.
Mi primer encuentro con la literatura fantástica
fue con El señor de los anillos,
como todo hijo de vecino.
Miguel C.: No hace
tanta prehistoria. En mi caso mi inicio a la lectura de
clásicos decimonónicos incentivó
el interés por lo que se saliese del realismo que
imperaba en mi casa. El gran descubrimiento fue Momo,
luego El ponche de los deseos (ambas
de Michael Ende) para terminar con Tolkien y El
Silmarillion, que me impactó demasiado.
Ernesto: Pffff…
de eso hace tela. Y bueno, lo típico, de jovenzuelo
me entró el gusanillo de la literatura, me centré
en la Ci-Fi. Luego con el tiempo ya fui diversificando…
Gerard: Un día
paseaba con mi madre por un pueblo de la costa y me compró
un tebeo de Classic X-men (las historietas
clásicas de Stan Lee y Jack Kirby, de por allá
el año 63). Ahí comenzó una historia
de amor que se consumó en el día en que
conocí a San y me firmó el cómic,
y también de ahí comenzó mi interés
por las letras, acompañadas o no de dibujos, y
por querer llegar a ser uno de los tipos que las escriben.
Juan: Creo que
fue gracias a la biblioteca de mi colegio, donde tenían
una improbable colección de libros que incluía
un manual para ser detective y un recopilatorio de sucesos
sobrenaturales y macabros de lo más interesante
(con una foto de una monja fantasma de tres metros; ¿a
quién no le seduce algo así?).
Miguel P.: Fue
con un capítulo de La fuga de Logan
en el que salía un feto en formol, jamás
lo olvidaré, por muchas neuronas que pierda. Ese
maldito feto se me quedó grabado en el cerebro
y fue la causa de mi primera pesadilla. Menuda nochecita
les di a mis padres. Mi primer libro fue, cómo
no, La historia interminable. Aunque debo reconocer que
mi padre influyó de un modo indirecto en mis gustos.
Cuando todavía teníamos el Betamax todos
los sábados alquilábamos una película
y, todos los sábados, se dejaba aconsejar ingenuamente
por el tipo del videoclub. Y todos los sábados,
cuando terminaba la película (o incluso cuando
todavía no había terminado), se levantaba
indignado, jurando a voz en grito que jamás de
los jamases volvería a hacerle caso a semejante
impresentable. Yo me quedaba con los ojos como platos
y la boca abierta desde el primer minuto hasta el último,
y en mi fuero interno le daba gracias infinitas al tipo
ese que nunca llegué a conocer. Dune,
Viaje alucinante al fondo de la mente,
El ansia, El señor de
los anillos (la de dibujos), Aullidos,
Dentro del laberinto, fueron algunas
de las perlas que me abrieron los ojos y me transformaron
irremediablemente en la oveja negra de la familia. Nunca
se me ocurrió presentarme en el videoclub para
darle las gracias. Una espinita que tengo clavada.
Isis: Cuando era
niña mi abuela me contaba historias de su vida
y las aderezaba con mucha magia, criaturas sobrenaturales
y proezas casi épicas, creo que me gusta el realísimo
mágico y la fantasía porque me recuerdan
a esos cuentos que me contaba mi abuela antes de dormir.
¿Todos escribís? Contadnos
cuál es vuestro estilo, género, influencias.
Juan: Salvo los
ilustradores :-)
Aunque he tocado casi todos los
palos -incluido algún éxito en erótico
cómico rural (sic)- creo que, de género,
me decanto claramente por el fosco. Quizá no sea
de los que consigue dar mucho miedo, pero me atraen los
escenarios lúgubres, bucólicos y los personajes
más bien románticos. La literatura juvenil
dentro del mismo me apasiona, seguramente por los buenos
recuerdos que me dejó. En cuanto a estilo, dicen
que se me da bien perfilar personajes y crear ambientes
más que dar sorpresas con los últimos párrafos.
También que tengo un vocabulario muy rico -o que
hay que consultar el diccionario con mis textos, que viene
a ser lo mismo- y puede que esto se deba, precisamente,
a las influencias: me atrae mucho la literatura decimonónica,
donde primaba más la historia que los experimentos
sobre cómo plasmarla.
Tobías: Yo
básicamente escribo para sacar la nueva
Sombra del viento, forrarme y dejar de trabajar
en el Carrefur reponiendo. Respecto a mi género
es masculino, prefiero el estilo informal, con vaqueritos
y camisa a cuadros, aunque de vez en cuando tengo influencias
Gucci.
Miguel C.: Soy
muy versátil lo que hace que me sienta bien en
cualquier género y estilo. Me gusta experimentar
y cada obra posterior es totalmente diferente a la anterior.
Como ya he dicho, el siglo diecinueve fue mi inicio, pero
ahora he descubierto la novela del siglo veinte, los clásicos
griegos, la filosofía e incluso la poesía
en todas sus vertientes sobre todo la española
de la edad de plata.
Miguel P.: Lo mío
fue el terror, para qué negarlo (maldito feto),
y mis primeras influencias Poe, Maupassant, Lovecraft
y King. En ese orden. Me saturé tanto que cuando
me decidí por otro tipo de lectura fue más
por aburrimiento que por otra cosa. Mi siguiente paso
fue la fantasía con Tolkien, más que nada,
pero enseguida pasé a la cifi, más afín
con mi idea de un mundo sucio y retorcido que no da cabida
a los finales felices ni los amores verdaderos, y el honor
luce por su ausencia. Una vez calenté motores me
dediqué a engullir cuanto libro se me pusiese delante.
Gracias a eso conocí a Umberto Eco, Nabokov, Süskind,
Conrad, Kafka, Borges, Mendoza y muchos otros que me abrieron
tanto los ojos que se me cayeron al suelo.
A la hora de escribir no me da miedo
ningún género, pero debo admitir que me
siento más a gusto con el terror o, al menos, fantasía
oscura, vamos, el fosco de toda la vida.
Gerard: Lo cierto
es que nunca he tenido mucha predilección respecto
a los géneros. Hay días en que me siento
de humor para hacer historias románticas y noches
que me siento más “noir” y escribo
sobre balas, crímenes y botellas de Jack Daniels
a medio vaciar.
Lo de las influencias nunca me ha gustado, si acaso referencias,
porque te puedo decir que me ha influenciado Bukowski,
pero la verdad, ¿qué más querría?
Me fijo en él, en Paul Auster, Palahniuk y, sobre
todo, en Ray Loriga.
Eximeno: Habitualmente
escribo literatura de terror, aunque me atraen todas las
vertientes del fantástico. Las influencias son
múltiples, producto de todo lo que leo y veo y
oigo, pero hoy -añana me surgirán otros-
podría destacar nombres como Ramsey Campbell o
Raymond Carver.
Ernesto: Lo único
en común de mis escritos es que hasta ahora sólo
me he atrevido con el relato -más o menos corto-,
porque temáticas he tocado muchas muy
variadas. Claro que abunda la Ci-Fi, porque es un género
al que se le saca mucho partido en las “distancias
cortas”. Ahora ando liado con una novela, a ver
si soy capaz de rematarla.
Alex: Comencé
a interesarme por la escritura influenciado por la fantasía
y la ciencia ficción. Libros del tipo “Elige
tu propia aventura” y demás me abrieron el
camino hacia el rol y esos submundos. Anteriormente había
escrito relatos e historias, pero no fue hasta que di
el paso de intentar gestar una idea nueva, una historia
no relacionada basada en lo leído anteriormente,
cuando descubrí que me agradaba narrar simple y
llanamente. A partir de ahí comencé a interesarme
por casi todos los géneros de la lectura, buscando
nuevas formas de expresar lo que por mi mente navegaba.
No citaré a los clásicos de la ciencia ficción
y la fantasía, de los cuales todos se pueden hacer
una idea. Tampoco mencionaré los imprescindibles
de la novela histórica, de terror o policíaca.
 |
Todos ellos han tejido en mí un tapiz
que yo intentó transmitir en cada una de
mis historias. Actualmente, a pesar de mi sempiterna
tendencia a la fantasía y la ciencia ficción,
me siento más inclinado a narrar la realidad
y los misterios que se ocultan tras ella.
Isis: No se puede
decir que yo escriba a menos que sea con imágenes.
Me gusta mucho hacer historias con imágenes
y algunas veces uso texto para anclar el significado
de ellas, siempre frases cortas y sencillas. No
creo tener estilo, solo escribo justo como hablo.
|
¿Tenéis algún método
de trabajo, a la hora de configurar vuestras propias historias?
Eximeno: Tanto si
se trata de un relato como de una novela, suelo tener
claro de dónde parto y a dónde voy, y dos
o tres paradas intermedias. El resto es trabajo.
Miguel C.: Una
vez intenté hacerme un guión de trabajo,
acabó él y lo que salió de él,
en la papelera. No tengo método. Llevo siempre
conmigo un cuaderno negro y un bolígrafo, y con
los retazos que en él van apareciendo junto a las
ideas que perviven en mis sueños y cabeza ausente
voy preparando el relato. Luego surge casi del tirón
como tiene que surgir y después la parte más
larga que es la de repaso donde acaba saliendo otra cosa
diferente.
Juan: Abrir un
word con el título y rumiarla en la cabeza a todas
horas. Cuando la puedo recitar más o menos de tirón,
quizás días después, me pongo a escribirla
íntegramente, de principio a fin. Luego sale lo
que tiene que salir -o lo que nunca debería haber
salido-. No se me da bien hacer esquemas.
Alex: El método
a mi entender varia según el proyecto y la inspiración.
Aún así por norma general mi mente traza
un plan de acción, de hecho escribe la historia
que pienso narrar casi al completo. Tras eso mi labor
consiste en rescatarla de ese recóndito lugar y
transmitirle la vida a las palabras que narrarán
lo que mi cerebro ha decidido que debió ocurrir.
Ernesto: Está
claro que a golpe de inspiración no se puede construir
una trama de cierta extensión y coherencia, pero
indudablemente es importante. A veces mi caprichosa musa
me sorprende con una escena, unas líneas de diálogo,
un giro original a partir del cual trato de poner en pie
una historia. Lo demás es echarle horas frente
al teclado para pulir las mil aristas de esa tosca pieza
original.
Gerard: Uno bastante anárquico
me temo. Suelo empezar del tirón por una idea o
unas frases que me rondan la cabeza, y voy escribiendo
hasta que paro y me digo a mí mismo “esto
va a ser un bonito microrrelato” o “oye, de
aquí podríamos sacar una historia potente”.
Si se da el segundo paso suelo parar máquinas,
trazar un pequeño esquema, documentarme un poco
y volver a la carga en unos días.
Tobías:
Esencialmente tener un ordenador y un teclado con teclas
para escribir. Luego ya, el resto, casi sale sólo.
Miguel P.: Es muy
raro. A veces la chispa la prende un deseo inconsciente,
como colocar al lector frente a un tipo con las cuencas
vacías, y el relato se teje únicamente para
dar pie a que ese deseo se cumpla sin que el lector se
sienta engañado. A veces tengo una idea tan clara
que así pasen años no se me va de la cabeza
hasta que la plasmo en el papel. Otras veces me limito
a colocar a los personajes en una situación complicada
y son estos, con sus condicionamientos, los que llevan
las riendas de la narración. También debo
decir que el proceso de documentación siempre ayuda
a encauzar la historia pero, en general, creo que no hay
método, por eso todo método es válido.
Isis: No exactamente,
se me ocurre algo, sueño algo, alguien me cuenta
algo y entonces empiezo a trabajar enajenadamente hasta
que tengo toneladas de imágenes, luego escojo las
que me gustan o se parecen más a la lo que tenía
en mente y armo una secuencia o varias secuencias, lo
demás lo desecho.
¿Alguno de vosotros es multitarea?
Es decir, ilustra, por ejemplo…
Alex: Ciertamente
debo reconocer que mi torpeza manual desaconseja que intente
realizar algún otro tipo de actividad artística
(pintura, escultura, etc.). Pero aun así mi formación
académica me permite analizar y medir los efectos
de las imágenes. Dicho de otro modo, que soy capaz
de pensar cómo quiero plasmar una imagen en un
lienzo, pero soy un completo negado para traducirlo a
la realidad.
Miguel C.: Tengo
nociones básicas en música y me gusta tocar
el piano muy de vez en cuando. Vamos, que no.
Tobías: Joder,
menos mal que has dicho lo de ilustrar porque ya creía
que nos estabas comparando con una aspiradora. Un servidor
con escribir ya va bien servido. La cabeza no le da para
más.
Juan: Como dibujo
muy mal, aunque lo intento, y la flauta se me resiste,
he volcado mi creatividad en escribir y diseñar
juegos de mesa, de cartas, de rol y de ordenador. Bueno,
y en escribir.
Ernesto: No es
el caso; aunque alguna vez he tenido que hacer trabajillos
de diseño, y vaya, no se me da del todo mal. Ah,
y no sé si te vale, pero hace unos años
tenía un grupillo musical de lo más impresentable.
Nunca nos lo tomamos en serio, pero lo pasábamos
bien. De aquella etapa me queda mi inclinación
por cantar, en especial cuando estoy alegre…
Eximeno: Bueno,
yo me dedico a cientos de cosas (programación de
ficción interactiva, diseño de juegos de
mesa, guiones…), pero ilustrar no es una de mis
virtudes.
Miguel P.: Si tuviese
tiempo creo que sería hasta hombre orquesta, pero
el trabajo y la escritura no me dejan.
Gerard: Dentro del
Círculo estoy maquetando el segundo volumen, y
fuera de él… ¿Cómo era la frase?
¿“Aprendiz en todo, maestro en nada”,
o algo así? Además de relatos escribo poemas,
guiones y dibujo tiras cómicas. También
me atreví a dibujar la trilogía completa
de El Señor de los caudillos (unas 30 páginas
cada número), y acabé tan destrozado que
me he auto impuesto un límite de historietas de
5 páginas de ahora en adelante.
|
Oh, y una vez intenté
aprender a tocar la guitarra… no cuajó…
Isis: Pues
yo creo que ni lo uno ni lo otro, es mi primera
experiencia en un proyecto serio de esta naturaleza,
aunque me agradó porque la mayoría
de las imágenes que hago se encuentran en
secuencias narrativas, trabajo con fotografía
y pintura. También tengo un poco de experiencia
en realización de cortometrajes, donde hice
el intento de hacer mis guiones nada del otro mundo.
Actualmente realizo un proyecto de vídeo
experimental, instalación y arte objeto relacionada
con los recuerdos y la interacción social
llamado “Cortes y costuras pactos de evocación”
financiado por el Consejo Estatal para la Cultura
y las Artes de Hidalgo (México), expongo
en un par de meses. Recién terminé
la carrera de Artes Visuales y me titulé
de forma automática, pero como eso de las
artes no me llenó por completo empecé
a estudiar Restauración de bienes muebles
y estoy en primer semestre, ahora que lo pienso
eso de que no escribo no es tan cierto, más
bien no lo hago dentro del terreno de lo narrativo,
pues me he hecho ensayos kilométricas cuando
de teoría y crítica se habla. Algo
de lo que se quejan mucho mis maestros es de que
los restauradores en México no escriben,
tal vez en algún punto de mi vida decida
ser una de las que han resultado excepción
a la regla.
|

|
¿Cómo veis el panorama
editorial en España?
Gerard: Me alegro
mucho cuando voy a las Ramblas en Sant Jordi y veo libros
de escritores malísimos y que ni siquiera salen
por la tele o en las revistas del corazón. Somos
mejores que ellos, y tarde o temprano alguien tendrá
un cuñado que trabaje en Planeta, ¿no?
Miguel C.: Tanto
por cuestiones económicas por personales y de gusto,
hace bastante que no compro novedades. Y si lo hago son
pocas y bien seleccionadas porque realmente merecen la
pena y su autor está muerto. Debido a esto no me
he llegado a plantear el panorama editorial, al menos
hasta que se me acabe el fondo clásico. En lo referente
a editar, como escritor y como a mí me gustaría,
lo veo más difícil, pero sólo puedo
elucubrar ya que aún no he intentado publicar por
mi cuenta mandando a editoriales. Pero bueno, tenemos
iniciativas de autores vivos como la que nos atañe.
Tobías: Pues
con iniciativas como ésta, promovida por gente
con ganas de escribir, con algo más de esperanza.
El día en que los editores vean que los autores
españoles son tan buenos como los extranjeros y
los lectores no abran un libro de un escritor nacional
con miedo, entonces, todos seremos un poco más
felices.
Miguel P.: España
es uno de los países que más libros edita
y que menos tiradas produce. Está tan saturado
el mercado que si nos compran será por casualidad.
Pero bueno, el mundo está lleno de casualidades.
Alex: A mi entender
el mercado es enorme y la competencia leonina. Sin embargo
todo es cuestión de hallar alguien que lea lo que
uno escribe o edita.
Juan: Poco a poco
más detalladamente. No soy especialmente pesimista.
Por supuesto que hay cosas deprimentes y que claman al
cielo, tanto en las pequeñas como en las grandes
editoriales, pero también se va topando uno con
actitudes y valores que dan ganas de quitarse el sombrero.
Prefiero pensar en el trabajo que hacen estos últimos
editores, y promocionarlo dentro de lo posible en el espacio
que nos da Internet.
Eximeno: Lleno
de libros, tantos que resulta difícil descubrir
algunos de ellos, sepultados bajo toneladas de promoción
e intereses comerciales. En cualquier caso, existen vías
para llegar a los lectores, lo que importa es ofrecer
una obra con interés.
Ernesto: Supongo
que como en cualquier otro país, hay un puñado
de grupos muy poderosos tanto en edición como en
distribución, que dominan el mercado y pueden dirigirlo
hacia donde les interesa. Pero eso no es ni bueno ni malo,
al menos para mis aspiraciones. De unos años para
acá, en España se ha dignificado -al menos
en parte, por cuanto resulta notablemente rentable- la
fantasía, y eso sí que nos plantea un panorama
mucho más estimulante que, por ejemplo, un par
de décadas atrás.
¿Qué autores de la
actualidad, y a ser posible de habla hispana, os cautivan?
Miguel P.: Negrete,
Jasso, Loriga, el mismísimo Eximeno y el mismísimo
Tobías que tengo aquí delante, Eduardo Mendoza
y Borjes (como ya mencioné antes), Juanmi Aguilera,
Elia Barceló, Saramago, y yo que sé cuantos
más. Algunos me gustan más que otros, pero
todos me cautivan, que de eso se trata.
Ernesto: Reconozco
que no tengo ningún autor hispánico entre
mis clásicos, quizás porque los he empezado
a conocer hace relativamente poco, y si bien descubro
obras magníficas “made in Spain”, no
he llegado a “mitificarlas” como sí
hice, por ejemplo, con títulos de Asimov o William
Gibson.
Eximeno: En castellano
mencionaría sin dudar a José María
Merino. También me llaman la atención ahora
mismo escritores de microrrelatos como Ana María
Shua, por ejemplo.
Miguel C.: Poco
leo de actualidad, por no decir nada (excepto a mis cuervos
vecinos, claro). Sólo encuentro entre las lecturas
de este año algún poeta que siga entre nosotros.
Alex: A riesgo
de tirar piedras sobre mi propio tejado no soy un lector
de autores, sino de obras. Es cierto que si un autor ha
logrado cautivarme con algunas de sus obras, probablemente
indagaré en busca de otras. Pero generalmente me
muevo por impulsos de lectura y no me considero un fan
acérrimo de ninguno de ellos. Tan sólo haría
una pequeña excepción -de habla no hispana-.
El viejo Terry Pratchett siempre logró arrancarme
una sonrisa al leer sus desvaríos. Y eso es algo
que ningún otro autor ha logrado jamás.
Miguel P.: Será
que no conoces a Mendoza.
Alex: Será
que no.
Tobías:
Esencialmente cualquier autor que entre en el Círculo
de escritores errantes. Somos tan egoístas y egocéntricos
que sólo nos leemos a nosotros mismos. El resto
del mundo no nos importa, se puede ir al carajo.
Gerard: Como he
dicho antes, Ray Loriga me tiene el corazón robado
desde su primera novela. También estoy últimamente
maravillado por la forma de escribir de Senel Paz, el
cubano autor En el cielo con diamantes y
Fresa y chocolate. Y aunque no sea famoso, hay
un viejo amigo, Omar Jiménez, a quién debo
una parte nada modesta de mi pasión por escribir
y mi forma de hacerlo, y que tiene una de las prosas más
hermosas que he leído jamás.
Juan: Santiago
Eximeno, que por eso fue reclutado para el Círculo,
David Jasso, quien me dejó fascinado con su novela
La silla, Andrés Díaz, todo un
descubrimiento dentro de la literatura épica, Juan
Bolea, capaz de escribir novelas policiales con un toque
a la vez increíblemente macabro y realista, Magdalena
Lasala, con su enfoque personal y a la vez riguroso de
la novela histórica, Sergio Parra, que en Jitanjáfora
muestra hasta qué punto se puede ser original en
una novela, José Antonio Suárez, a quien
descubrí muy recientemente… Hay mucho y muy
bueno por descubrir, como he constatado estos últimos
años. Se puede ser optimista, ¿no?
Isis: Isabel Allende,
mmm la verdad ya no me gusta cómo escribe. Odié
su último libro, me gustaban más sus primeros
libros. La hija de la fortuna me cae
como pedrada. También me gusta mucho Fernando del
Paso.
¿Y os conocisteis…?
Tobías:
En un bar, delante de una bebida alcohólica, donde
se conocen todos los escritores del Universo. Bueno, en
realidad, donde se conocen todas las personas del Universo.
¿Existe algún lugar mejor que un bar?
Ernesto: Un foro
de literatura, naturalmente.
Miguel C.: Creo
que mis compañeros te sabrán decir mejor
que yo, sobre todo los de la primera antología.
Yo los conocía por Internet, de Ociojoven; resultó
que Canijo -Manuel Mije- y Weissnicht -Ernesto- (sobre
todo Weiss) son conciudadanos. Acabaron invitándome
al barco tras una larga disputa donde volaron sillas (así
me gusta creerlo) y tras conocerme en la Hispacon de Dos
Hermanas del año pasado.
|
|
Eximeno: Surgió, como todo, de forma
casual, invitado a participar en el primer proyecto
de antología del Círculo. Después
todo vino rodado.
Juan: El
primer punto de contacto fue Ociojoven, donde habíamos
trabajado como colaboradores en Literatura Miguel
Puente -Mik616-, Manuel Mije -Canijo- y yo -Akhul-.
Continuábamos la labor de veteranos como
Alex Godmir y seguíamos la estela de otros
como Elrikes. Cuando surgió lo de la antología,
fuimos contactando a otros autores que nos habían
seducido con su estilo en el Taller de literatura
y de los que esperábamos el entusiasmo necesario:
Gerard Puig -ViejoBastardo-, David Valero Barjola
-Barón de la birra- y Ernesto Fernández
-Weissnicht-. Luego ya captamos al invitado estrella,
Eximeno. En la nueva antología seguimos reclutando
gente en los foros de Internet, principalmente Ociojoven
y Sedice: Tobias Grumm, Endegal, Agutxi y Guybrush
Treepwood, el grumete. Los ilustradores son gente
con la que habíamos tenido contactos literarios
también. Jean había ilustrado mi cuento
“El niño que bailaba bajo la luna”
(NSG, 2005). Isis había colaborado con Mik
en oscuros proyectos que nunca nos ha revelado.
|
Gerard: Pues ya
lo ha contado Juan la mar de bien. A mí en concreto
me contactó Miguel Puente, quien estaba realizando
una colaboración, junto con el dibujante Ferrán
Clavero, para una revista de historietas que yo editaba.
Después de aceptar su invitación vi que
ya había por el Círculo viejos conocidos
como Akhul (Juan), Canijo (Manuel) o el Barón de
la birra (David).
Miguel P.: ¿Qué
puedo decir que no hayan dicho ya? ¡Ah! Sí.
A Isis la conocí en Ociojoven. Ella buscaba un
libro descatalogado que no había forma de encontrar,
una obra en tres actos llamada La muñeca
muerta, y yo le pasé un enlace a una página
de venta de libros de segunda mano. A raíz de aquello
mantuvimos el contacto vía mail. Ella me comentó
que se dedicaba a la ilustración y le pedí
que me enseñase algo. Cuando se solicitaron propuestas
para ilustrar el segundo volumen del círculo (todavía
sin editar) no me lo pensé dos veces y lloré
y pataleé y me di de cabezazos contra la pared
hasta que, por miedo a que me hiciese daño de verdad,
quiero pensar, se la escogió a ella. Que yo sepa
ninguno se ha arrepentido de haberlo hecho.
Isis: Por razones
geográficas, solo los conozco por fotografía
y a través del foro del grupo. A Miguel lo conocí
por casualidad cuando buscaba un libro para un amigo,
Miguel contestó una pregunta mía en un foro
acerca de ese libro y así fue como empecé
a intercambiar correspondencia con él, más
adelante después de enseñarle mi trabajo
me invitó al proyecto. Con otro de los colaboradores
que he tenido más contacto (si a las conversaciones
vía Messenger se les puede llamar contacto) es
con Gerard o como él se hace llamar “ye Olde
Bastard”.
¿Cómo surgió
la idea de la antología?
Isis: Yo acabo de
llegar, nunca me han contado la larga historia.
Gerard: Eso fue
cosa de Juan, sobretodo, a mí me reclutaron con
todo ya en marcha.
Tobías:
Básicamente la propuse yo, luego llegó el
líder del Círculo y me la plagió.
Miguel P.: En realidad
me la plagiaste a mí por mi manía de no
tener la boca cerrada.
Ernesto: Fue cosa
de Akhul…
Juan: Surgió
como proyecto para la Asociación de Escritores
Noveles, cuyo secretario es un viejo compañero
de la Asociación Aragonesa de Escritores. Les preparé
un dossier muy majo en el que explicaba cómo lanzar
una publicación periódica y tal, e incluso
les encontré un título: “El
desván de los cuervos solitarios”.
Todo les pareció muy bien excepto el título,
que lo encontraron -qué extravagancia- muy lúgubre.
Visto que ellos no iban a aprovecharlo,
y ya que tenía todo el trabajo previo hecho, decidí
retomar una vieja idea que habíamos comentado con
Elrikes —Jordi— tiempo atrás: autoeditar
nuestra propia antología. Reclutar a la gente no
fue complicado, y el entusiasmo y la buena cabeza de los
miembros hizo el resto.
¿Por qué El desván
de los Cuervos solitarios? ¿Y por qué básicamente
terror?
Isis: Sí
¿Por qué? ¿Podrían contármelo?
Ernesto: Cosa de
Akhul, ya te digo… pero vaya, que genial, ha sido
un acierto.
Tobías:
Tenemos un armario y de vez en cuando permitimos que alguien
entre en él, cuando lo volvemos a abrir está
vacío. ¿Te atreves a entrar? Obviamente,
el armario no es como el de C.S.Lewis, porque en el nuestro
la gente no vuelve a aparecer, es terrorífico.
Aunque el de Lewis también causaba bastante pavor
porque daba a un mundo en donde Papá Noel le daba
armas a los niños (y no era Bush disfrazado).
Miguel P.: Aquí
Juan lo tenía muy claro. Su tarjeta de presentación
era: “¿Te interesaría participar en
un proyecto de antología? ¡El título
ni tocarlo!” Así que ni se me pasó
por la cabeza. La idea me atraía mucho y ahora
mismo creo que el título es de lo más apropiado.
Lo del género fue algo que estaba ahí sin
que nos diésemos cuenta. A mí me encanta
el terror en particular y el fosco en general, así
que tampoco se me paso por la cabeza poner objeciones.
Me limité a frotarme las manos como una mosca (o
en su defecto como el señor Burns) y susurrar:
“excelente”.
Gerard: Lo cierto
es que a mí nunca me acabó de convencer
el título (insertar mirada furiosa de Juan hacia
mi pobre persona), aunque con el tiempo he terminado por
cogerle cariño, como a toda la antología,
de la que no me arriesgo mucho al decir que todos nos
sentimos más que orgullosos.
Por lo que respecta al género,
aunque ya estaba escogido cuando me invitaron, me encantó
como idea pero me encontré ante un problema: no
tenía ni idea de cómo escribir un relato
de terror. En serio, el terror me encanta como género,
pero no me gusta describir y tengo problemas con las escenas
de acción, así que ¿qué diablos
iba a hacer? “Palmeros de sangre caliente”
fue mi experimento personal. Cogí algo del género
de terror, Vampiros, y lo mezclé con otras cosas
que se me da mejor contar, como los sentimientos, el hastío,
la política y esa isla que recientemente me había
robado el corazón. Creo que al final salió
bastante bien, la verdad…
Juan: Va en la
línea de lo anterior: el fosco siempre me ha fascinado
como género, y el título me parecía
sugerente. Escribir es una actividad solitaria, en la
que nacen monstruos y criaturas siniestras a la par que
fascinantes. El desván es el lugar natural para
que se escondan, y el sitio donde aprendí a contar
historias en mi pueblo.
La siguiente antología, no
obstante, cambia de tercio -y de título-: 13
Leyendas Urbanas. Creo que hicimos bien en empezar
con un marco amplio y rico, como es el fosco, pero el
proyecto no resultaría tan enriquecedor si no abordáramos
nuevos desafíos. Todavía no hemos determinado
el tema del tercer volumen, y viendo la pluralidad de
voces que hay en el Círculo de Escritores Errantes,
es difícil anticipar qué podrá ser.
¿Cómo os apañáis
para trabajar y sacar adelante el trabajo?
Juan: Gracias a
Alex Godmir, que nos creó un magnífico foro
en el que poner las cosas en común y debatir la
marcha del proyecto, y a la buena voluntad de todos los
miembros. Tanta gente con criterio definido no es fácil
de coordinar, aunque nominalmente se haya designado tal
puesto, y creo que, más que otra cosa, es el entusiasmo
general el que nos guía. Nos vamos rotando para
hacer de latigueros.
Ernesto: Mi vida
laboral es lo suficientemente errática como para
poder compaginar, hoy por hoy, esta clase de proyectos.
Tobías: Yo
normalmente me espero hasta la última semana, entonces
vienen los miembros venerables del Círculo, me
meten caña y comienzo a escribir el cuento. Soy
un poco perro para estas cosas.
Gerard: Bueeeeeeno…..
no negaré que tengamos algunas peleas de vez en
cuando (si los tienen los matrimonios no vamos a tenerlos
nosotros que somos más de media docena de miembros),
pero lo vamos sacando todo adelante, sobre todo porque
tenemos muchas ganas de sacarlo adelante, y porque nos
gusta hacerlo.
Miguel P.: Es todo
fachada. En realidad nos llevamos a matar. Tanto es así
que todos tenemos alguna orden de alejamiento a nuestras
espaldas. Por eso uno vive en Valencia, otro en Barcelona,
Dos Hermanas, Madrid, París… en fin, para
qué seguir. Esto lo hacemos como los Sex Pistol
hacen sus giras: “todo por la pasta”.
Isis: Robándole
horas al sueño.
¿Cuánto tiempo tardasteis
en dar a luz ese volumen uno y qué respuesta ha
tenido? (Tanto por el número de autores que os
enviaron sus trabajos, como por la crítica)
Isis: Esta es otra
cosa que tendrán que contarme.
Ernesto: Mmm…
no recuerdo, eso lo contestará seguro Akhul.
Miguel P.: Como
se puede observar, Ernesto es el miembro del círculo
al que le gusta delegar. Ya sean responsabilidades, decisiones
o, incluso, respuestas. Por eso fue la persona más
idónea para organizar la HispaCon de Dos Hermanas.
Al menos sabe en quién delegar. No tiene un pelo
de tonto.
Tobías:
Ese libro no fue tan bueno porque yo no participé.
Aunque nueve meses sería una respuesta original,
por aquello del parto, que siempre queda bien.
Miguel P.: Tobías,
es el graciosete. ¿Qué sería del
círculo sin sus divertidísimos chistes?
Estoy deseando hacerle una visita. Una pena que la orden
de alejamiento me lo impida.
Gerard: Tardamos
aproximadamente un año, lo mismo que en la segunda
(así que podríamos empezar a decir que tenemos
una periodicidad anual).
| Respecto
a la crítica, pues la verdad es que ha estado
muy bien. Mucho mejor de lo que me esperaba, tanto
por el caso que nos han hecho como por la valoración.
Estoy muy contento, la verdad, y espero que con
el segundo irá incluso mejor.
Juan: En realidad
algo menos de un año en tenerlo listo: reclutar
la gente, crear el foro, encontrar imprenta, seleccionar
textos, ilustrarlos, corregir, presentar, etc. El
volumen dos, a pesar de ser más gente, está
yendo ligeramente más rápido. Estamos,
incluso, buscando editorial.
En cuanto a la respuesta, está
siendo muy buena. A pesar de la modesta distribución,
los libros se venden bien, y las críticas
son positivas. Algún varapalo siempre cae,
pero siempre aislado a algún texto que no
cae en gracia -como en todas las antologías-.
Personalmente, me quedo con aquella crítica
que decía que más que genialidad individual
en los textos, la antología mostraba una
gran coherencia interna, una gran fuerza como conjunto.
Me parece que “El desván de
los cuervos solitarios” ha captado
muy bien los registros que incluye el género
fosco, y gracias a ello ha conseguido una identidad
propia y una originalidad interesante. Creo que
es un debut magnífico.
|

|
Aparte de lo ya contado, habladnos sobre
vuestra experiencia (personal) en ese primer volumen.
Cosas buenas y cosas malas…
Isis: Yo acabo
de llegar y soy ilustradora. Como dicen en mi tierra “yo
soy de chocolate”.
Alex: Lo principal
ha sido la satisfacción de lograr sacar adelante
un complejo proyecto debido a la distancia geográfica
de los participantes y todos los distintos conflictos
derivados de trabajar en equipo. Nunca hay que olvidar
que los escritores tendemos a ser territoriales, recelosos
de nuestra obra y a menudo caemos en vanas discusiones
con otros autores por las diferencias que mantengamos.
Poder coordinarnos sin habernos tirado de los pelos (vía
correo, mail, teléfono o en la realidad) es a mi
parecer un gran mérito.
Lo peor sin duda en mi caso, no
conocer en persona a algunos de los participantes. Haber
compartido algo tan íntimo como la creación
de un libro con individuos que no has visto jamás
en la realidad, es algo que aún me cuesta asimilar.
De todos modos espero poder conocer a todos los que me
restan por ver en directo.
Ernesto: Lo bueno
prácticamente todo: conocer al resto de los compañeros,
poner en pie una pequeña plataforma desde la que
dinamizar nuestras carreras literarias -verdaderamente
modesta, en mi caso-, verse publicado y demás.
Malo malo, nada, la verdad.
Gerard: Pues ha
tenido muchas cosas buenas. Yo ya conocía la autoedición,
pero no a una escala tan grande, en Radiofreakie, mi editorial,
éramos todos de Barcelona y cercanías, aquí
hay madrileños, sevillanos, ¡hasta un espadachín
afincado en París!
También me ha encantado conocer
a algunos de los miembros (aunque me faltan muchos), sobretodo
a Álex que es con quien más me he ido viendo
y a Akhul, a quién tenía ganas de conocer
desde que empecé a campar por OcioJoven y él
velaba, con su vara de avellano de moderador, por mi correcto
comportamiento.
Y, por supuesto, tener el libro
en las manos, hojearlo y olerlo. Salir de la imprenta
y hacer eso es una de las mejores sensaciones que pueda
tener un autor .
Tobías: Esencialmente
mi presencia fue etérea, pero… oye, muy gratificante.
Eximeno: Para mí
ha sido todo bueno. Me ha dado la oportunidad de colaborar
con un grupo de gente magnífica y de involucrarme
en proyectos conjuntos que, de otra forma, no hubiera
puesto en marcha nunca.
Juan: Las dos cosas
más positivas de esta antología, personalmente,
han sido el ver que éramos capaces de lanzar un
proyecto así y que saliera bien, y el haber podido
conocer en persona a los cuervos solitarios, a quienes
sólo conocía de Internet. Malas sólo
una: la crítica de una tal Pily B.
que dice que mi texto “no tienen toda esa fuerza
y originalidad que se pudiera esperar en su inicio”
y que es entretenimiento sin pretensiones ;-P
Miguel P.: Supongo
que de todo se aprende, y eso es bueno. Conocer un poquito
todos los pasos que hay que dar desde que tienes una idea
hasta que se coloca en los escaparates de las librerías.
Conocer a peazo monstros como los que aquí revolotean
y los que se han quedado en el desván durmiendo
la mona.
Como malo, malo, descubrir que sólo
siendo rematadamente buenos no nos basta para colocarnos
en los estantes de “best seller”.
¿Nos podéis adelantar algún
cotilleo sobre un próximo volumen 2?
Ernesto: Pues que
es inminente, y que va a estar muy bien ?
Tobías:
Jejejeje… ¿Has visto ese capítulo
de los Simpsons en el que Homer le dice a Mel Gibson que
el primer fotograma de su nueva película debe ser
un perro con una mirada misteriosa? Puesss….
Juan: 13 Leyendas Urbanas.
Abandonamos el género fosco para entrar en el folklore
universal. Más autores, más historias, nueva
ilustradora, nuevo diseño.
| |
Gerard:
Trata, cómo no, sobre leyendas urbanas,
cosa que nos da unas posibilidades mayores incluso
que el género fosco. Eso, creo yo, que lo
convertirá en apto para un público
más amplio, cosa que siempre es buena. Además,
creo que la mayoría de autores se han superado
con creces en sus textos, respecto al Desván.
Además, si 13
Leyendas Urbanas sorprenderá por
algo será por la nueva estética en
la que estamos trabajando. El diseño está
sufriendo un cambio radical que creo que os gustará,
pero sobre todo creo que os vais a enamorar perdidamente
(igual que nosotros) de las ilustraciones que ha
preparado Isis, tanto para los relatos como para
la portada.
También, aunque todavía
estamos ultimando los detalles, tenemos una sorpresita
para el prólogo.
En definitiva, que si os gustó
el primero, el segundo será todavía
mejor…
Miguel P.:
Suscribo lo dicho por Gerard.
Isis: Que
la ilustradora aún tiene pesadillas por un
par de los relatos, estos chicos son geniales, me
han hecho reír mucho, se me ha escapado una
que otra lagrimita y quise patearlos un par de veces
por algunas imágenes que no he podido sacar
de mi cabeza. Es un libro donde convergen 13 formas
distintas de ver la leyenda urbana bastante interesantes.
Ok creo que me he sobrepasado un poco con esta respuesta
y estoy metiendo mi cuchara de más. Creo
que los muchachos están contentos con mi
trabajo, al menos eso espero, traté de no
arruinar los finales, estoy contenta con los resultados,
al menos con la mayoría.
|
Vale, y ahora sed sinceros, ¿sois
amigos o solo cuervos enamorados de la literatura de terror?
Miguel C.:
Pues ya sea porque, aunque dispersos generacional y geográficamente,
hicimos buenas migas en la HispaCon y las Jornadas de
literatura fantástica de Dos Hermanas del año
pasado, porque Internet y el foro privado y la elaboración
del nuevo volumen (en mi caso) acaba uniendo o porque
compartimos aficiones, la verdad es que nos hemos convertido
en buenos compañeros.
Ernesto: Enamorados
de la literatura -en términos generales, no exclusivamente
la de terror- lo somos todos, sin duda. El trato personal
tal vez haya sido breve, pero ya lo creo que intenso,
así que puedo afirmar que también hay un
grado notable de amistad.
Tobías:
No, no, si nos llevamos muy mal, lo estoy diciendo durante
toda la entrevista. Si lo único que nos guía
son fines económicos. Yo al 99,5% de los componentes
del Círculo no los soporto. Hay un 0,5% cuyo carácter
puede compaginar con el mío, pero sólo aquellos
días en los que me levanto con el pie derecho.
Alex: Derivado
de las distancias geográficas resulta complejo
calificarnos como amigos. Como cabe suponer algunos compañeros
tenemos más roce -en persona o vía mail-
con otros. Algunos los considero verdaderos amigos y a
los demás, potenciales aún por conocer a
fondo.
Gerard: La verdad
es que es difícil hablar de amistad cuando no te
has visto las caras. La mayor parte del círculo
ha llegado a caerme genial a través del foro, pero
sólo he conocido a unos pocos. Pero sí,
por qué no, a algunos de ellos creo que puedo llamarlos
amigos con toda sinceridad.
Miguel P.: Estas
cosas comienzan más por afinidad que por amistad.
Personalmente todavía no conozco a Alex, Gerard
y David Balero. A Santi lo conozco pero poco. Espero que
no falten a la próxima HispaCon. Al resto los conozco
mucho mejor y debo admitir que me lo he pasado pipa con
ellos. Tanto es así que estoy pensando muy seriamente
saltarme la orden de alejamiento y presentarme en casa
de Tobías con un cuchillo y un buen espetec aunque
no tenga muy claro qué hacer con ellos.
Juan: ¿Entre
nosotros? El escritor es solitario -en su creación-
por naturaleza, y por eso es tan fascinante este proyecto.
Curiosamente, después nos hemos conocido en persona
y, como cuando estás con otras personas no escribes,
la verdad es que sí que hemos forjado auténtica
amistad. Los sevillanos nos montaron tal fiesta en la
HispaCon que hubiera sido raro no hacerlo. Mik también
hizo lo propio con los sediciosos en Madrid, y los cuervos
de Barcelona más de lo mismo este verano. Supongo
que la intrínseca relación literatura-cerveza
y la afinidad de inquietudes ayuda en estos intercambios
culturales.
Isis: Yo soy harina
de otro costal, una porque estoy al otro lado del mar,
dos porque soy la ilustradora y mi paso por este círculo
hasta el momento es transitorio, no sé si al final
dirán “muchas gracias bye” o me invitarán
en algún otro proyecto.
¿Planes de futuro (individuales)?
Ernesto: Aquello
que te decía de la novela…
Tobías:
Dominar el mundo.
Miguel P.: Visitar
a Tobías.
Miguel C.: Terminar
y tener suerte con dos antologías de relatos, una
sobre mis viajes y otra de carácter más
elevado y de un estilo peculiar. Seguir escribiendo, leyendo
y empezar con interés dos carreras.
Alex: Aunque tengo
varios proyectos a medio terminar, actualmente estoy intentando
centrarme en poner sobre el papel la narración
sobre un accidente de tráfico que casi me cuesta
la vida y a raíz del cual descubrí cosas
muy interesantes. A veces los misterios de la vida real
resultan más sorprendentes que cualquier fantasía
urdida en la cabeza de uno mismo. Espero que cuando termine
de narrarlo todo, resulte una novela que a más
de uno sorprenda.
Gerard: Aprobar
investigación periodística y sacarme así,
por fin, la carrera. Con eso ya me concentraré
en preparar el recopilatorio del Señor de los Caudillos
(y su nueva entrega: El Jose) y en terminar una novela
que estoy haciendo sobre periodismo, política y
reality shows.
Juan: Que suene
la flauta con la novela corta que acabo de terminar y
enviar a cierto concurso… y una novela infantil
ilustrada con Jean. No literarios, conocer a mi nuevo
bebé, Irene Lucie, y convencer a su hermano, Côme
Ángel, de que la intromisión en su espacio
es natural y positiva.
Eximeno: Muchos,
el primero ver cómo crece Alicia, mi hija recién
nacida? :-)
Isis: Conquistar
al mundo Pinky… hablando en serio tengo una exposición
en puerta en un par de meses. Sigo trabajando en mis vídeos
y por los próximos 5 años estaré
estudiando restauración, pero quién sabe,
en el camino pueden surgir planes alternos, estoy abierta
a las posibilidades.
¿Planes de futuro (colectivos)?
Gerard: Para el
futuro inmediato 13 Leyendas Urbanas, después de
eso emborracharnos en la HispaCon, decidir el tema del
tercer volumen y quién sabe, el futuro está
lleno de sorpresas si no eres pitonisa…
Miguel C.: Terminar
lo que queda del segundo volumen y ponerse con el tercero,
empezando a decidir temática.
Juan: 13 Leyendas Urbanas
y decidir tema del tercer volumen. Habrá que ver
también qué resulta del I Certamen
El Círculo de Escritores Errantes, con
el que reclutamos nuevos cuervos.
Tobías: Dominar el mundo
y traicionar a mis compañeros.
Miguel P.: Decidir
entre mis múltiples personalidades si en realidad
me hace falta el espetec para lo que tengo en mente.
Ernesto: Pues ya
se empieza a dejar caer lo del tercer volumen, y además
hay algunas cosillas que tratar para definir bien: nuestro
concurso literario, una página web…
Isis: Habitualmente
yo no busco ese tipo de planes, ellos me buscan a mí,
así que ninguno en puerta.
Unas palabritas para NGC,
por favor.
Juan: Gracias por
brindarnos este espacio y, sobre todo, por hacer críticas
y reseñas bien expuestas y razonadas. Vale más
un fallo razonado que mil halagos de quien no se ha leído
el libro. Quizás, incluso, lleguemos a escapar
de la tiranía de las campañas publicitarias
gracias a Internet.
Gerard: Sólo
que muchas gracias por la crítica que hiciste de
mi relato, disfruté mucho leyéndola…
el relato se llamaba “Palmeros de sangre
caliente”… ejem… Es coña,
¡gracias en serio!
Miguel C.: No soy
bueno con las palabritas (ni con las palabrotas). Pero
no me queda más que agradecer el honor que ha resultado
ser entrevistado (aunque compartiendo honor, qué
remedio) para NGC
y además darte la enhorabuena. A título
personal me encanta vuestra sección: la Guía
del autoescritor galáctico.
Ernesto: Que muchas
gracias por dedicarnos este espacio, y que sigáis
aportando vuestro granito de arena en el apoyo a estos
géneros literarios.
Tobías:
Prometo que en la próxima actualización
de NGC
no tendréis que soportarme ooootra vez. Palabrita
del niño Jesús.
Miguel P.: Yo no
lo prometo. Lo juro. Gracias por tu paciencia y tu entusiasmo,
sin los cuales NGC no sería posible.
Por cierto Pily, te vendo un espetec.
Isis: A este gato
le ha gustado mucho trabajar con los cuervos y se ha divertido
mucho.
|