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Hasta el momento veía claro cuándo
un autor se desenvolvía bien o medio
bien dentro de determinados géneros,
pero, sinceramente, no había visto un
ejemplo tan claro tratándose de formatos.
Me explico: aunque Hacia otros universos
es una novela de ciencia ficción y aventuras
como la copa de un pino; una space opera
donde un trío de muchachos, arrastrado
por su curiosidad, se ve atrapado en una nave
alienígena rumbo a un universo paralelo
en el que la Tierra ha sido prácticamente
esquilmada, a pesar de eso (y mucho, mucho más),
es evidente que Teobaldo
Mercado es muy superior en formato relato.
Aun así, vayamos por partes. Para empezar,
debería echar un poco de leña
al fuego de la curiosidad lectora, y, bien,
ahí voy. Como muy bien indica su contraportada,
dicho trío de veinte añeros se
ve atrapado de la noche a la mañana en
una realidad aterradora; enredados hasta las
orejas en un conflicto de dimensiones gigantescas.
¿Intergalácticas?
Asimismo, Hacia otros universos es aderezado
de un sinnúmero de incógnitas
y situaciones en las que los protagonistas tienen
que madurar a velocidades pasmosas para tomar
las riendas de… No soy tan ingenua. No
voy a seguir por ahí… pero sí
puedo añadir que los personajes creados
por Teobaldo Mercado vuelven a ser de carne
y hueso, con miga, tanto los masculinos como
los femeninos; incluso aquellos mecánicos,
porque haberlos haylos: la computadora principal
del planeta sin ir más lejos. Pero también
es cierto que hay personajes de lo más
artificial, como es de esperar y el caso de
ciertas tropas robóticas, a veces, aparentemente
salidas de Star Wars.
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…
Y es que este es otro punto a destacar. Sobre
todo en sus inicios y, ya en esa cruda realidad,
Hacia otros universos tiene
mucho de novela de aventuras a lo Verne, o de
las películas espaciales de George Lucas.
Otros, tal vez por el tema que trata y desde la
perspectiva que lo hace, me atrevería a
decir que recuerda en breves momentos a
Espinas, de Robert Silverberg (una
de mis favoritas), y es que, tal vez, lo más
atractivo de esta space opera es la transformación
de un ser humano en cyborg: las capacidades que
adquiere, cómo las descubre y cómo
se amolda a ellas.
Del mismo modo, resultan atractivas
algunas de las relaciones que nacen en esta historia;
humanas y entrañables. Cercanas…
Podría continuar incluyendo
el modo en que una raza, ¿desaparece?,
y otras; misteriosas, asesinas, irracionales,
hacen todo lo contrario…
No obstante, insisto en el comienzo:
Teobaldo
Mercado quien, en Hacia otros
universos, descaradamente deja la
puerta abierta a una segunda parte, quizá
lo hace de una manera algo desenfocada hacia el
final de la novela. Es posible que este mismo
rumbo hacia otros universos, medianamente comprimido,
hubiera resultado más atractivo, menos
disperso para la atención del lector quien,
al menos en mi caso, ve crecer la oportunidad
de transformar al personaje principal, verdaderamente
atractivo e intrigante, en alguien a veces un
poco cargante.
Pero claro, hablar es muy fácil,
y hay que estar ahí para crear todo lo
que ha creado el autor: un viaje hacia el universo
donde convergen otros abarrotados de incógnitas;
una carrera rumbo al entretenimiento del lector
(a pesar de ciertos altibajos), o el continuo
sprint a través de los sentimientos
y el descubrimiento de éstos; del interior
de las personas. De la amistad…
Todo esto, no es moco de pavo.
Y no es el primer caso que conozco en el que,
una primera parte, ha sembrado un rico escenario
y utilizando éste, la segunda entrega ha
terminado arrasado la cordura del lector: manteniéndole
absolutamente enganchado y esperando la tercera.
Pero hasta que esto ocurra que,
seguro, ocurrirá, continúo quedándome
con las pequeñas piezas de Teobaldo,
mucho más equilibradas, coherentes, y acordes
con mi gusto.
Y es que, pudiendo acceder a
un sobresaliente, ¿por qué conformarse
con menos?
publicado en
junio de 2008
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