| Ya no funciona, ¿ves?
-entre sus dedos recubiertos de polímeros sintéticos
remedando una piel suave sostenía un artilugio
informe compuesto de engranajes, pequeños tubos
microscópicos con líquidos aceitosos y
músculos desarrollados en laboratorio, todavía
palpitantes-. A nosotros también se nos rompe
el corazón, pero son demasiado caros como para
que pueda comprarme otro.
|