Contacta con NGC 3660
 

Travesía Más sobre Ricardo Manzanaro

Una vez sentado, Martínez procedió a colocarse el arnés de seguridad. Justo después de oírse el último “clic” de cierre de los seguros, se encendió una luz roja en el frontal del compartimento, alado del rótulo “Hiperespacio”. No habían pasado más de 30 segundos cuando una súbita y descomunal fuerza le aplastó contra su asiento, mientras comenzaba a notarse una potente vibración en toda la estancia.

La presión y la sensación de velocidad duraron 7 minutos. Un nuevo aviso luminoso, esta vez de color verde, comenzó a parpadear. Martínez soltó las protecciones, salvo el cable de sujeción que le mantenía cerca del suelo, contrarrestando la ingravidez. Se movió con habilidad por el compartimento y luego, tras salir de la nave, por el pasillo de atraque del espaciopuerto. Un pequeño motor en la espalda le permitió avanzar con celeridad por el corredor.

Finalmente alcanzó su objetivo, un departamento con el rótulo “Tel 3”. Tras insertar una tarjeta, la puerta se abrió. Saludó a los oficiales presentes, mientras seguía desplazándose con rapidez por pasillos y habitaciones, anclado al suelo por el correaje que surcaba el conducto central del suelo. Presentó el carnet a un ciborguardia, tras lo cual accedió a una cámara tubular. Se situó frente a la pantalla de control del centro del compartimento, la cual mostró la frase “Unidad de teletransporte T3. Marque destino”. Al cabo de 72 segundos, Martínez comenzó a disgregarse de forma progresiva, y finalmente desapareció.

La estancia que vió Martínez tras rematerializarse era idéntica a la anterior, salvo que el rótulo marcaba “Tel 21”. Abandonó la unidad de tele-transporte, y enfiló el pasillo central. Al final del mismo, mostró su tarjeta mensual al robot revisor, y accedió al ascensor espacial. El descenso hasta la estación de Chamartín duró 6 minutos.

A pesar de todo, tuvo que correr para llegar en punto al trabajo. Faltaban 40 segundos para el comienzo del turno, cuando Martínez fichó en su puesto. Le dio tiempo para soltar un bufido y pensar: “Esto de vivir en el extrarradio de la galaxia se está poniendo cada día peor. Cualquier día pierdo o se retrasa alguno de los transbordos y llegó tarde al currelo”.

Sonó un pitido. Martínez comenzó a trabajar.

 
 © Copyright 'NGC 3660' en órbita desde el año 2000 ngc[arroba]ngc3660.es